AFE arrasa con el 93% de los votos pero LaLiga insiste en dividir a los futbolistas
La patronal del fútbol convoca a ambos sindicatos mientras AFE denuncia que LaLiga se niega a cumplir la Ley del Deporte. Los jugadores hablaron claro en las urnas, pero parece que a algunos no les gusta lo que votaron.
Los números no mienten: AFE arrasa en las elecciones sindicales
La paz social en el fútbol profesional español vuelve a estar en jaque. Cuando parecía que por fin se podía arrancar la negociación del nuevo convenio colectivo, la mesa negociadora se ha convertido en un nuevo campo de batalla. La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y Futbolistas ON mantienen un enfrentamiento abierto por la representación de los jugadores, mientras LaLiga trata de desbloquear una situación que amenaza con acabar, otra vez, en los tribunales.
El origen del conflicto está en la composición del llamado banco social, el órgano que debe representar a los futbolistas durante la negociación del nuevo convenio. AFE sostiene que los resultados de las votaciones en los vestuarios le dan legitimidad más que suficiente para negociar en solitario. LaLiga, en cambio, considera que Futbolistas ON también debe formar parte del proceso.
La patronal ha convocado para este viernes por la mañana una reunión con ambas organizaciones para intentar resolver las discrepancias y constituir de una vez la mesa negociadora. Desde Futbolistas ON aseguran que acudirán con voluntad de entendimiento y convencidos de que tienen legitimidad para sentarse a negociar.
Futbolistas ON se agarra a un acuerdo de 2019
Nosotros hemos cumplido con el protocolo firmado en 2019 ante la Audiencia Nacional, donde se estableció que superar el 5% de representación permitía sentarse a negociar el convenio colectivo. Hemos cumplido ese requisito de sobra y vamos el viernes a intentar constituir la mesa y empezar las negociaciones, ha declarado el presidente de Futbolistas ON, Juanjo Martínez.
Ahora bien, desde el sindicato que preside David Aganzo tienen una lectura muy distinta de la situación. Consideran que la cuestión está perfectamente regulada por la Ley del Deporte aprobada en 2022. Y los números son los que son: en las elecciones sindicales celebradas entre los futbolistas profesionales, AFE obtuvo 856 de los 919 votos válidos emitidos. Eso es más del 93% del total. Futbolistas ON, por su parte, recibió 57 apoyos, algo más del 6%.
La Ley del Deporte marca el camino
AFE recuerda que la normativa vigente establece que, para participar en la negociación de convenios colectivos de ámbito superior al de empresa, los sindicatos deben haber obtenido al menos el 10% de los votos válidos. Una barrera que Futbolistas ON no alcanza. Por eso, el sindicato entiende que la postura de LaLiga carece de respaldo legal y responde más a una interpretación interesada que a una obligación normativa.
Fuentes de AFE han llegado a acusar a la patronal de parapetarse en una excusa para no cumplir la ley y retrasar el inicio de unas negociaciones que deberían haber arrancado tras la denuncia del convenio realizada el pasado mes de diciembre.
Desde Futbolistas ON rechazan el clima de confrontación. No queremos ninguna guerra con AFE. Son compañeros, todos hemos sido futbolistas y queremos lo mejor para los jugadores, sostiene Juanjo Martínez, quien insiste en que su organización pretende llevar a la mesa las inquietudes de los futbolistas que han respaldado su proyecto sindical.
Un precedente judicial que AFE considera caducado
LaLiga se apoya en la posición defendida por Futbolistas ON, que invoca una resolución de la Audiencia Nacional de 2019. En aquella ocasión, el tribunal reconoció la presencia del sindicato en la negociación colectiva al superar el 5% de los votos obtenidos en el proceso electoral celebrado entonces.
Sin embargo, AFE considera que aquella interpretación carece de validez hoy. Argumenta que aquella resolución se dictó antes de la entrada en vigor de la nueva Ley del Deporte, que introdujo una regulación específica sobre la legitimación sindical en el deporte profesional y elevó al 10% el umbral mínimo para participar en la negociación de convenios colectivos.
El sindicato entiende que el precedente judicial ha quedado superado por la legislación vigente y que la voluntad expresada por los futbolistas en las urnas debería ser suficiente para cerrar el debate de una vez.
Pero Futbolistas ON considera que los apoyos obtenidos obligan a tener en cuenta la voz de quienes les han votado. Vamos a intentar pelear para que la voz de los jugadores que nos han votado esté encima de la mesa, afirma Martínez. El dirigente recuerda que el sindicato ha mejorado sus resultados electorales y califica el 6,25% obtenido como un resultado histórico.
LaLiga contra los trabajadores, una historia ya conocida
El conflicto llega en un momento especialmente delicado para las relaciones entre AFE y LaLiga, marcadas por una tensión creciente en los últimos meses. Ambas partes ya se enfrentaron este año en la Audiencia Nacional después de que la patronal denunciara como huelga ilegal el paro simbólico de quince segundos que los jugadores protagonizaron durante una jornada de competición. La protesta era contra el proyecto de disputar un partido oficial entre Villarreal y Barcelona en Miami.
La justicia terminó dando la razón a AFE y desestimó la demanda, al considerar que aquella acción constituía una manifestación de la libertad de expresión y de la libertad sindical de los futbolistas. Un toque de atención a la patronal que, a juzgar por los hechos, parece no haber calado.
A ello se suma el desacuerdo sobre el calendario de la temporada 2026-27, una cuestión que actualmente se encuentra en fase de mediación.
Juanjo Martínez reconoce que el conflicto refleja las dificultades de un nuevo escenario sindical en el fútbol profesional español, pero insiste en rebajar la tensión. Somos una organización de entendimiento y no de enfrentamiento, asegura. No podemos estar viviendo en guerras y en cuestiones absurdas que no llevan a nada.
Lo que está realmente en juego: los derechos laborales
La discusión sobre quién debe sentarse en la mesa negociadora va mucho más allá del debate jurídico. Lo que está en juego es el control de la representación de los futbolistas profesionales y la capacidad de influencia sobre cuestiones tan sensibles como salarios mínimos, descansos, calendarios o derechos laborales.
Precisamente ahí pone el foco Futbolistas ON. Los jugadores han cambiado mucho en estos últimos cinco años y también han cambiado sus preocupaciones. Esas preocupaciones deben ponerse encima de la mesa, sostiene Martínez. El presidente del sindicato considera que buena parte de los futbolistas demandan abordar cuestiones que no han experimentado avances significativos durante el último lustro.
El dirigente va incluso un paso más allá al señalar que AFE no está acostumbrado a negociar con otros sindicatos, recordando que históricamente ha sido la única organización presente en este tipo de procesos. Pese a ello, insiste en tender la mano: Nuestro talante es siempre tener la mano tendida e intentar solucionar este tipo de cosas.
Detrás de la aparente disputa técnica sobre porcentajes y legitimidad sindical se esconde una auténtica guerra por la representación de los futbolistas españoles. Una batalla en la que AFE, reforzada por un respaldo abrumador en las urnas, no está dispuesta a ceder terreno. Mientras tanto, Futbolistas ON reivindica su derecho a participar y LaLiga mantiene una interpretación que amenaza con prolongar un conflicto que parece lejos de encontrar solución. Los jugadores ya votaron. La pregunta es si alguien va a respetar eso.