La plantilla del Real Madrid se une contra el racismo: 'Baila, Vini, y nunca pares'
Una vez más, el fútbol europeo muestra su cara más repugnante. En pleno 2026, Vinicius Junior vuelve a ser víctima de insultos racistas, esta vez en Lisboa ante el Benfica. Pero lo que realmente importa es la respuesta contundente de sus compañeros, que han demostrado que la solidaridad puede más que el odio.
Mbappé lidera la resistencia antirracista
Kylian Mbappé no se cortó ni un pelo. Cuando escuchó los insultos racistas de Prestianni hacia Vini, el francés le gritó sin tapujos: "¡Eres un puto racista! ¡Eres un puto racista!" Las cámaras de Movistar+ captaron toda la bronca, y sinceramente, nos parece perfecto que alguien le diga las cosas claras a estos energúmenos.
Pero Mbappé no se quedó ahí. En sus redes sociales lanzó un mensaje que es pura poesía de la resistencia: "Baila, Vini, y, por favor, nunca pares. Nunca nos dirán lo que tenemos que hacer o no". Así se hace, Kylian.
Un equipo unido contra la intolerancia
En rueda de prensa, Mbappé fue claro como el agua: "Yo le he preguntado a Vini qué quería hacer. Cualquier cosa que quieras hacer lo vamos a hacer como equipo. Nunca vamos a dejar a Vini solo". El francés confirmó que el jugador número 25 del Benfica llamó "mono" cinco veces a Vinicius. Cinco veces. En 2026. Es para echarse a llorar.
Arbeloa, el técnico madridista, también se mojó: "La tolerancia cero con el racismo para nosotros tiene que ser absoluta y no podemos permitir que estas cosas pasen en un campo de fútbol en 2026". El entrenador confirmó que estaban dispuestos incluso a abandonar el partido si Vini así lo decidía.
Solidaridad desde todos los frentes
Valverde y Tchouaméni también saltaron en defensa de su compañero. El uruguayo fue directo: "El insulto es algo muy grave. Ha pasado muchas veces ya. Como compañeros hay que ayudarlo y apoyarlo".
La Confederación Brasileña de Fútbol no se quedó atrás y publicó un comunicado demoledor: "El racismo es un delito. Es inaceptable. No puede existir ni en el fútbol ni en ningún otro lugar. Vini, no estás solo".
Esta respuesta colectiva demuestra que cuando se actúa con valentía y dignidad, como ha hecho Vinicius activando el protocolo antirracista, se puede plantar cara a la intolerancia. El fútbol necesita más gestos como estos y menos complacencia con los racistas de turno.