Trump vuelve a chantajear a Europa: amenaza con hundir la OTAN si no le ayudan en Ormuz
El magnate naranja ha vuelto a las andadas. Donald Trump ha lanzado un ultimátum a sus supuestos aliados europeos: o le echan una mano para desbloquear el Estrecho de Ormuz o la OTAN se puede ir despidiendo del respaldo estadounidense.
En una entrevista con el Financial Times, el presidente yanqui no se ha cortado ni un pelo: "Es lógico que quienes se benefician del estrecho ayuden a garantizar que no ocurra nada malo allí". Vamos, que si Europa quiere petróleo barato, que se busque la vida.
Reino Unido en el punto de mira
Trump ha puesto especialmente en el disparadero al Reino Unido de Keir Starmer, advirtiendo que "recordará" muy bien qué papel juega Londres en esta operación. Una amenaza en toda regla al gobierno laborista británico.
Mientras tanto, el mandatario estadounidense también ha pedido apoyo a China, recordando que "el 90% del petróleo que tienen proviene" de ese paso estratégico. Curioso que pida ayuda a Pekín después de años de guerra comercial.
Europa, de rodillas ante Washington
Estas presiones llegan después de que EEUU ya forzase en la cumbre de La Haya una subida brutal del gasto militar al 5% del PIB para 2030. España, por supuesto, se resistió a esta imposición imperialista, pero la presión atlantista sigue ahí.
La situación en Oriente Medio se recrudece cada día. El aeropuerto de Dubái ha suspendido vuelos por un incidente con drones, mientras Israel ha bombardeado de nuevo el Líbano, causando al menos 10 muertos según el Ministerio de Salud libanés.
Macron se apunta al carro belicista
Por si faltaba algo, Emmanuel Macron también se ha sumado a la presión sobre Irán, exigiendo que detenga "inmediatamente" lo que califica como ataques "inaceptables" en la región.
El presidente francés ha hablado por teléfono con su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, para reclamar el restablecimiento de la libertad de navegación en Ormuz. Otra muestra más de cómo Europa se pliega a los intereses geopolíticos estadounidenses.
Mientras tanto, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, ha denunciado como "ecocidio" los ataques israelíes contra depósitos de combustible en Teherán, que han envuelto la capital en una nube tóxica.