El Ayuntamiento de Gozón, gobernado por el PSOE, quiere implantar la zona azul en Luanco durante todo el año, no solo en verano, según avanzó La Nueva España Digital - LNE.es el 14 de octubre. El plan afectaría al entorno de la Casa Consistorial, de lunes a viernes, con precios más bajos para los residentes del concejo, y aún debe pasar por el Pleno.
La medida llega porque el aparcamiento en la capital gozoniega está agotado desde hace años. El ejecutivo local quiere aprobar el borrador este mismo mes, aunque después vendrán los parquímetros y un periodo de información pública para presentar alegaciones.
¿Por qué se quiere implantar la zona azul en Luanco?
La escasez de plazas en Luanco es de las pocas cosas que nadie discute en el concejo. Hay coches que llevan semanas ocupando el mismo sitio en el centro, lo que impide la rotación y complica la vida a vecinos y visitantes. La zona azul se concibe como una herramienta para liberar esas plazas bloqueadas.
El alcalde, Jorge Suárez, ha defendido que los precios sean más reducidos para los gozoniegos, para los que, en sus palabras, ya pagan la viñeta en Gozón. Esa cláusula es justo lo más celebrado por los vecinos consultados por LNE.
No me importa pagar si me garantizan que vamos a tener aparcamiento
Lo dijo Rafael Fernández, vecino de San Jorge de Heres, que valora aún más la medida si la tarifa para los lugareños es inferior a la de los foráneos. Su diagnóstico del problema es claro: hay muchos vehículos que no se mueven y tiran semanas aparcados en el mismo sitio.
La división vecinal: pagar sí, pagar no
No todo el mundo está convencido. Alfredo Artime, vecino de Santolaya, cazó una plaza en el estacionamiento situado entre el consistorio y la estación de autobuses justo cuando otro coche salía. Su postura resume el sentimiento contradictorio de media villa.
De mano, pagar por aparcar no me parece bien, eso sí, Luanco está imposible
Artime ve con buenos ojos, en cambio, la propuesta municipal de fijar un precio mínimo para los locales comerciales, de modo que los comerciantes no acaparen las plazas de su propia clientela.
Miguel Montero, también de Santolaya, prefiere que aparcar para venir a comprar el pan siga siendo gratis. Como otros vecinos, considera que la zona azul tendría sentido solo en temporada estival, cuando la villa marinera se llena de veraneantes.
Los foráneos son igual de escépticos. Marcos Pérez, avilesino, rememora su experiencia en Avilés mientras busca hueco para su coche.
Ya sufrimos la zona azul en Avilés y no solucionó nada
Su receta: zona azul en verano, libertad aparcativa el resto del año. Manuel Rodríguez, en cambio, apostó por los parkings disuasorios que se habilitaron el pasado verano: según él, funcionaron y hubo menos líos que otros años. Mejor eso que cobrar por aparcar, zanjó.
Cómo funciona la rotación actual en el parking de la estación
El estacionamiento entre el Consistorio y la estación de autobuses, junto al entorno de la plaza de la Villa, es uno de los que se verían afectados por el cambio. Sus líneas divisorias ya están pintadas de azul. En verano permite estacionar un máximo de dos horas, de lunes a viernes, de 10.00 a 20.00. Es gratuito, pero pasarse del límite supone multa.
Ese sistema de rotación se diseñó como fase previa a la zona azul definitiva. A priori, la regulación anual se aplicará solo en zonas muy concretas del casco, y se ampliará durante la temporada estival, cuando la presión sobre el aparcamiento se multiplica.
La zona azul, un debate que atraviesa toda España
Luanco no es un caso aislado. La regulación del estacionamiento genera conflicto en medio país, y no siempre con final feliz. En A Coruña, según informó Quincemil, una joven fue multada por aparcar en zona azul con su tarjeta de parking para personas con movilidad reducida, porque la exención de pago que existe en Oleiros no rige en el municipio vecino. ¿Tenemos que aprendernos la normativa de cada municipio?, se preguntaba su padre.
La lección para Gozón es evidente: si se implanta la zona azul, la información al ciudadano y las exenciones claras no son un detalle, son la diferencia entre una medida que funciona y una fuente de multas injustas.
