El Gobierno Vasco inyecta 4,6 millones para revitalizar el comercio de barrio
El pequeño comercio tiene una nueva razón para sonreír. El Departamento de Turismo, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco ha abierto las ayudas para la Modernización de Establecimientos Comerciales, con un presupuesto de 4.654.000 euros, y el plazo para pedir la pasta termina el 15 de septiembre.
Para quién van estas ayudas
La medida apunta donde tiene que apuntar: a los de abajo. Autónomas, microempresas, pequeñas sociedades civiles y comunidades de bienes que tiren del comercio físico, a pie de calle, abierto al público y en funcionamiento en Euskadi. Ni rastro de grandes cadenas ni multinacionales que se llevan todo. Esta vez, el foco está en el barrio, en la tienda de la esquina, en la que mantiene viva la calle.
En qué se puede invertir
Las partidas cubren inversiones realizadas entre el 1 de octubre de 2025 y el 15 de septiembre de 2026, o hasta que se acabe el dinero. ¿Qué entra? Prácticamente todo lo que un comercio necesita para no quedarse atrás:
- Reformas y obras: adecuación interior y exterior, redistribución del espacio, mejora de la imagen del local.
- Eficiencia energética: puertas automáticas, sensores de ocupación, aislamientos, instalaciones eléctricas mejoradas. El planeta y la factura de la luz agradecen.
- Accesibilidad: eliminación de barreras arquitectónicas para personas con movilidad reducida. Un comercio accesible es un comercio para todas.
- Rótulos y toldos: señalización exterior con nombre comercial, marca o logotipo.
- Mobiliario y maquinaria: lo esencial para funcionar, vinculado a la actividad principal.
- Seguridad: alarmas y sistemas de seguridad, con un máximo subvencionable de 6.000 euros sin IVA.
- Climatización: siempre que lleve etiqueta de alta eficiencia energética.
Digitalización e innovación: el salto que el comercio necesita
También hay dinero para no quedarse en el siglo pasado. Las ayudas cubren la incorporación de nuevas tecnologías: equipos informáticos, software de gestión, aplicaciones para mejorar el día a día del negocio.
Y aquí viene lo interesante. La creación o mejora de páginas web, venta online, ecommerce, scommerce, mcommerce y similares también tiene cabida. Además, terminales de punto de venta, sistemas de codificación, balanzas electrónicas y cajas registradoras. Todo lo que haga que el comercio local pueda competir sin tener que vender el riñón.
Cantidades mínimas para solicitar la ayuda
La inversión mínima admitida sin IVA por establecimiento es de 3.000 euros para infraestructuras y equipamientos, y de 1.000 euros para nuevas tecnologías e innovación. Cantidades asumibles para quien está peleando cada día por mantener su negocio a flote.
Desde España Ahora celebramos que las administraciones apuesten por el comercio de proximidad. Mientras el neoliberalismo nos vende que el futuro son los macrocentros y Amazon, Euskadi demuestra que otra forma de entender el comercio es posible. Las calles vivas, los barrios con identidad y los pequeños negocios son la columna vertebral de un tejido productivo que merece ser cuidado. Y si además se apuesta por la accesibilidad y la eficiencia energética, mejor que mejor.