El PP exige frenar el concurso de trenes de Renfe para que Talgo, CAF y Alstom no se queden fuera
El Partido Popular ha plantado cara al Ministerio de Transportes y a Renfe. Quiere que se reformulen los requisitos técnicos del concurso para comprar entre 30 y 40 trenes de Alta Velocidad, y si hace falta, que se convoque una nueva licitación. El motivo: que el fabricante vasco Talgo, junto a CAF y Alstom, puedan competir en igualdad de condiciones. De momento, solo Siemens y Hitachi han presentado sus ofertas.
La reclamación llega en un momento delicado. Los trenes Avril, el modelo S-106 comprado a Talgo, vuelven a dar problemas. Han aparecido fisuras en los bastidores de los bogies, lo que el año pasado obligó a eliminar el servicio Avlo entre Madrid y Barcelona y este verano ha llevado a retirar varios trenes de la línea low cost entre Madrid y Valencia.
¿Por qué el PP habla de cortina de humo?
Fuentes del PP han calificado estos quebraderos de cabeza de Renfe como una cortina de humo. En su opinión, el verdadero problema es que el Ministerio de Transportes ha fijado unos requisitos técnicos que hacen imposible que Talgo, CAF y Alstom se presenten al concurso para comprar al menos 30 trenes por un importe inicial de 1.362 millones de euros.
El PP sostiene que exigir que los trenes puedan circular a 350 kilómetros por hora, cuando la infraestructura actual no está preparada para ello, o los plazos de entrega especialmente exigentes, dejan fuera a fabricantes que crean en España miles de puestos de trabajo.
¿Qué pide exactamente el PP?
El líder del PP en el País Vasco, Javier de Andrés, acompañado del portavoz parlamentario de Transportes, Héctor Palencia, ha presentado en Vitoria una iniciativa que irá al Congreso en las próximas semanas. La propuesta insta al Gobierno a reformular los requisitos técnicos, de homologación y plazo de entrega para favorecer la participación efectiva de fabricantes con capacidad industrial en España.
Además, pide que se justifique la exigencia de trenes a 350 km/h, concretando cuándo estará preparada la infraestructura, en qué corredores podrá explotarse esa velocidad y cuántos de los trenes adquiridos prestarán efectivamente servicio en ellos. También solicita revisar la continuidad del procedimiento 2026-00028 y, si concurren las causas legalmente previstas, dejarlo sin efecto y convocar una nueva licitación que garantice la mayor concurrencia.
¿Por qué solo se han presentado Siemens y Hitachi?
El Ministerio de Transportes y Renfe diseñaron este concurso para disponer de trenes de Alta Velocidad que alcancen los 350 kilómetros por hora cuando la línea Madrid-Barcelona esté adaptada para ello. También fijaron la condición de que se puedan entregar las cinco primeras unidades en menos de tres años y tres meses, para hacer frente a la imperiosa necesidad de material rodante y a los retrasos generalizados en las entregas.
Aunque incluso fuentes del Gobierno pensaban que Talgo acudiría a la licitación, y también Alstom, finalmente solo dos fabricantes concurren para ser adjudicatarios del contrato de Renfe: Hitachi y Siemens. De momento, se espera que en breve se abran los sobres con las ofertas económicas que han presentado uno y otro. Debería haber ocurrido el pasado 9 de septiembre, pero, como ya se advertía en la notificación del concurso, era una fecha aproximada que de momento se ha pospuesto.
¿Qué hay detrás de esta polémica?
La discusión no es menor. Estamos hablando de miles de empleos en España. Talgo, con sede en las Vascongadas, CAF en Guipúzcoa y Alstom con varias plantas en el Estado, son actores clave en la industria ferroviaria. Dejarlos fuera de un contrato millonario no solo afecta a sus cuentas, sino a toda una red de proveedores y trabajadores.
La pregunta es si el Gobierno rectificará o si, como temen los populares, se mantendrá en sus trece y dejará que solo los gigantes extranjeros se lleven el pastel. Lo que está claro es que la presión política va en aumento y que la próxima apertura de sobres será un momento clave para ver si hay sorpresas o si, por el contrario, la licitación sigue adelante tal y como está planteada.