El PP se pone nervioso y exige a Barbón que devuelva los autobuses búho al Nalón, pero el problema es más gordo
El Partido Popular de Asturias ha sacado la artillería pesada para exigirle al presidente Adrián Barbón que meta mano en el conflicto de los autobuses nocturnos del valle del Nalón. Según denuncian, lo que empezó como una suspensión temporal del servicio búho se ha convertido en una medida indefinida que castiga a los jóvenes, trabajadores y vecinos de la comarca. Y todo esto en pleno verano, cuando las fiestas y las noches de fin de semana piden a gritos una alternativa al coche particular.
El diputado popular Pedro de Rueda se plantó en El Entrego para clamar: 'Basta ya. Llevamos más de tres meses sin búho en las Cuencas. No hay fecha, no hay plan y no hay explicaciones. El equipo de Barbón sigue en silencio'. De Rueda recordó que la suspensión, adoptada el pasado 23 de abril tras una huelga y varios incidentes de seguridad, ha dejado tirados a miles de personas. 'Mientras el Gobierno sigue sin dar una fecha, los jóvenes del Nalón se ven obligados a depender del coche particular de madrugada, con el riesgo que eso supone para la seguridad vial, o directamente se quedan sin alternativa', sentenció.
Un servicio público que no es un capricho
El portavoz popular, acompañado por representantes del PP de Langreo, San Martín del Rey Aurelio y Laviana, dejó claro que el búho no es un lujo. 'Es un servicio público de transporte que existe por razones de seguridad y de igualdad de oportunidades. Suspenderlo es condenar a los habitantes del valle del Nalón a una desigualdad más', afirmó. Y es que, según De Rueda, la decisión 'temporal' se ha mantenido en pleno verano, precisamente cuando más necesario resulta el servicio por las fiestas y el incremento de los desplazamientos nocturnos.
Los problemas de seguridad son reales, pero la gestión brilla por su ausencia
De Rueda reconoció que los problemas de seguridad que motivaron la suspensión 'son reales y hay que resolverlos, protegiendo tanto a los conductores como a los pasajeros'. Pero cargó contra el Ejecutivo autonómico: 'Después de más de tres meses, no han sido capaces de solucionar este asunto con las empresas operadoras y los trabajadores, ni de acordar un protocolo de seguridad que permita recuperar el servicio. Suspender es fácil; gestionar es lo que este Gobierno no hace'.
El PP exige ahora que el consejero de Movilidad, Alejandro Calvo, comparezca y explique la situación actual del servicio, y que presente de manera inmediata un calendario concreto para su restitución, acompañado de las medidas de seguridad acordadas con las empresas y las plantillas. Mientras tanto, los vecinos del Nalón siguen esperando, con la noche por delante y sin un autobús a la vista.
¿Qué pasa con los jóvenes del Nalón?
La pregunta flota en el aire: ¿por qué el Gobierno de Barbón no da la cara? La respuesta, de momento, es el silencio. Y mientras tanto, miles de jóvenes de la Cuenca del Nalón se ven obligados a depender del coche particular para regresar a casa de madrugada, con el riesgo que eso supone para la seguridad vial, o directamente se quedan sin una alternativa de transporte. La supresión también afecta a muchos trabajadores que necesitan el servicio nocturno.
¿Es este el modelo de movilidad que queremos?
El PP ha puesto el dedo en la llaga: si el Gobierno no es capaz de gestionar un servicio básico como el búho, ¿qué esperanza hay para el resto de políticas de movilidad? La desigualdad territorial en Asturias es un tema recurrente, y este conflicto lo deja más claro que nunca. Mientras Oviedo y Gijón disfrutan de sus autobuses nocturnos, las Cuencas se quedan a oscuras. Y no, no es un capricho. Es una cuestión de derechos.