La regularización de migrantes dispara el empleo: mejor septiembre en 26 años
La economía española ha arrancado el curso con una energía que no veíamos desde el año 2000. La Seguridad Social sumó 92.327 afiliados en septiembre, hasta alcanzar los 22,43 millones de trabajadores en activo. Y no, no es casualidad: la regularización extraordinaria de migrantes ha sido el combustible que ha encendido este motor. Mientras las economías vecinas andan con pies de plomo, aquí hemos dado un acelerón que se nota en las contrataciones y, aunque con menos fuerza, también en las listas del paro.
¿Cuánto ha influido la regularización en el empleo de septiembre?
El llamado 'efecto regularización' se ve claramente en los sectores donde los empresarios llevaban años pidiendo a gritos mano de obra legalizada. La construcción ha incorporado tres veces más ocupados que el año pasado, la hostelería ha recortado menos empleo tras el verano de lo habitual y la agricultura y las actividades administrativas han firmado más altas que en ejercicios anteriores.
Los datos de la Seguridad Social no dejan lugar a dudas: a 30 de septiembre, 421.306 personas se han dado de alta en el empleo a través del proceso de regularización. De ellas, el 71,1% nacieron en Latinoamérica, con Colombia y Venezuela a la cabeza. Este septiembre, de los 92.000 nuevos ocupados, 84.000 eran nacidos fuera. Eso es ensanchar la base, y bien.
¿Por qué sube el paro si hay más empleo?
El paro también ha subido, 23.587 personas más, hasta los 2,37 millones de desempleados. Pero ojo, que no todo es lo que parece. Una persona que acaba de recibir sus papeles no tiene derecho a prestación contributiva porque no ha cotizado antes, así que no tiene muchos incentivos para inscribirse en el Sepe. Aun así, el Gobierno reconoce que parte de ese aumento responde a la regularización: en los últimos tres meses se han sumado 87.523 nuevos parados, cinco veces más que el año pasado por estas fechas.
La Seguridad Social recupera la ratio de 2,5 trabajadores por pensionista
Uno de los datos que más debería alegrar a quienes miran el futuro del sistema público: la Seguridad Social ha vuelto a la ratio de 2,5 trabajadores por pensionista, algo que no se veía desde 2011. Más gente cotizando, más músculo para las pensiones. Y no solo asalariados: el número de autónomos también ha subido en 14.229 personas, hasta los 3,48 millones, la cifra más alta de toda la serie estadística.
¿Qué comunidades lideran la creación de empleo?
La Comunidad de Madrid se ha llevado la palma con 55.861 nuevos afiliados, seguida de Catalunya con 38.014. Esta última sigue siendo el gran granero de empleo del Estado, con más de cuatro millones de trabajadores en activo. En el lado contrario, Islas Baleares, Galicia, Asturias, Extremadura y Andalucía han perdido empleo, lastradas por el fin de la temporada turística y las campañas agrícolas. Cosas del calendario, no de la gestión.
¿Es positivo el balance de la regularización?
Netamente, sí. Casi medio millón de personas han logrado un empleo gracias a la regularización, y eso es justicia social y sentido económico. Personas que llevaban años viviendo aquí, muchos trabajando en B, ahora cotizan, pagan impuestos y contribuyen al bienestar común. La economía formal gana, los derechos laborales se extienden y el sistema público respira. Que los agoreros del catastrofismo sigan contando sus cuentos; los datos hablan por sí solos.
Este septiembre no es un espejismo: es el resultado de una política valiente que apuesta por la integración y por ensanchar la base productiva. Y mientras algunos quieren levantar muros, aquí hemos decidido abrir puertas. El resultado, de momento, es el mejor inicio de curso en 26 años. Que alguien nos explique qué hay de malo en eso.
