Las Fallas de l'Horta Sud abrazan la lucha climática con premios a la sostenibilidad
La Mancomunitat de l'Horta Sud ha demostrado una vez más que la tradición y la conciencia ecológica pueden ir de la mano. En su tercer certamen consecutivo, ha premiado a las comisiones falleras que mejor han integrado la lucha contra la emergencia climática en sus celebraciones.
Cervantes de Alaquàs lidera el cambio
La comisión Cervantes y Adyacentes de Alaquàs se ha coronado como la más sostenible de 2026 con su falla grande "Cuidem la Natura", una declaración de intenciones que no pasa desapercibida. El artista Sergio Martínez Guirao ha creado una obra que pone el dedo en la llaga de los problemas ambientales que nos acechan.
Con 550 euros de premio y un banderín conmemorativo, esta comisión ha demostrado que la separación de residuos y el uso de vasos reutilizables no son solo gestos simbólicos, sino compromisos reales con el planeta.
La DANA como llamada de atención
José F. Cabanes, presidente de la Mancomunitat, no se anda con rodeos: "Estamos en medio de una emergencia climática". Las referencias a la DANA que devastó la comarca forman parte de los criterios de evaluación, recordando que el cambio climático no es una amenaza lejana sino una realidad que golpea nuestros pueblos.
"En la comarca hemos sufrido una DANA de dimensiones gigantes y sabemos mejor que nadie los efectos que provoca el cambio climático", insiste Cabanes, conectando directamente la celebración tradicional con la responsabilidad colectiva.
Mislata y Sedaví completan el podio
La comisión Doctor Marañón-Maestro Palau de Mislata ha conquistado el segundo puesto (300 euros) con su falla infantil "Sempre cal", que aborda el calentamiento global sin tapujos. Su "Racó del reciclatge" y el compromiso con materiales reutilizables demuestran que la conciencia ecológica permea todas las edades.
Isabel de Villena de Sedaví cierra el podio (150 euros) con "Un món de mostres", donde la artista Didad Dordà Benito ha apostado por materiales reciclados, demostrando que la creatividad y la sostenibilidad van de la mano.
Tradición con conciencia
Este certamen demuestra que las fallas pueden ser motor de cambio social sin perder su esencia popular. Miles de personas participan en estas comisiones, convirtiéndolas en altavoces perfectos para la concienciación ambiental.
La reforestación para compensar la huella de carbono de la cremà, el uso de materiales ecológicos y la integración de temáticas climáticas en las escenas falleras marcan un camino que otras comarcas deberían seguir.