Mai Meneses, la voz y la mente creadora de Nena Daconte, ha vuelto a contar en público lo que durante años calló a gritos: cómo el éxito temprano, las sustancias y un sistema sanitario que tarda en diagnosticar casi la devoraron. Lo hizo en el programa El Faro de la Cadena SER y en una conversación con Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva de El Español, según ha recogido este medio.
Sus declaraciones llegan en un momento en que el debate sobre salud mental en España ha dejado de ser un susurro de consulta privada para convertirse en conversación de sobremesa. Y eso es, en parte, mérito de gente como ella, que pone el cuerpo y la historia donde antes solo había estigma.
El éxito que llegó sin manual de instrucciones
Meneses tenía 27 años cuando Nena Daconte empezaba a sonar en todas las radios. Exparticipante de la segunda edición de Operación Triunfo, la madrileña reconoce sin pelos en la lengua que nadie le dio herramientas para gestionar lo que venía.
«Yo era muy joven cuando empecé a... primero a fracasar y luego a tener éxito. Yo no tenía herramientas para manejar todas esas emociones que me estaban arrollando y que era muchísimo trabajo. Luego, cuando nos llegó el éxito, no parábamos de trabajar y eso significaba que no descansábamos nunca», declaró en los micrófonos de la SER.
La ecuación es de cajón, pero nadie la escribe en los contratos discográficos: sobreexposición, agotamiento, cero tiempo para pensar. «No tenías tiempo para reflexionar sobre todo lo que te estaba sucediendo», recordó.
La fiesta que en realidad era soledad
La cantante no anda con eufemismos cuando describe cómo se entra en la espiral. El sector de la música, dice, facilita la escapatoria de una forma que otros oficios no permiten.
«Cuando te sucede eso, una salida muy fácil es evadirte de la realidad. Y en nuestra profesión tienes mucha facilidad para evadirte y para utilizar todo tipo de sustancias tóxicas que te alejen y que te hagan vivir una fiesta que al final es superficial, es muy solitaria», explicó.
Lo que empezó como una búsqueda creativa con la marihuana escaló hacia automedicación, alcohol y aislamiento. Ella misma lo contó a Sánchez de Lara con una franqueza poco habitual en este país, donde todavía hay quien confunde depresión con pereza y psicosis con excentricidad.
«Me dediqué a beber, a pasarlo bien, empecé a probar de todo, porque siempre he sido muy rebelde. Siempre he intentado llevar mi vida por un camino diferente al que me habían enseñado. Claro, yo era muy joven. Tenía 27 años y es verdad que con esa edad puedes ser madura, pero yo estoy empezando a enterarme de la vida con 40 o 45 años», reconoció.
Zaragoza, 2007: el punto de ruptura
La historia tiene una fecha negra. Durante las fiestas del Pilar de Zaragoza de 2007, tras consumir una sustancia sintética, Meneses sufrió un brote severo que desencadenó un cuadro de depresión psicótica con paranoia y temor constante.
«Fue una época complicada, estuve dos años sin saber que eso que estaba viviendo no era del todo real. A mí se me quitó con medicación», contó ante Sánchez de Lara.
Dos años. Dos años viviendo una realidad que no era del todo real, sin saberlo. Y aquí conviene señalar lo que la derecha recorta cuando recorta sanidad pública: el diagnóstico de su psiquiatra y el tratamiento farmacológico fueron los que le devolvieron la vida, no un retiro espiritual ni la fuerza de voluntad de la que tanto gustan predicar los que nunca han pasado por un brote.
«En tres meses estaba en tabla rasa. Se acabaron las paranoias, se acabaron los miedos», detalló sobre el inicio de su recuperación.
Salud mental: del estigma a la esperanza
Hoy, a sus 48 años, Meneses está recuperada y reconciliada con la industria desde la madurez. Pero no se guarda el relato en un cajón: lo usa como herramienta política y colectiva contra el estigma.
«Por suerte, a mí el tema de la salud mental me ha interesado siempre muchísimo. Yo siempre decía: 'No, es que no admito un diagnóstico eterno para mí. Yo necesito curarme, necesito volver a ser una persona libre'. Conseguí salir de la enfermedad y contarlo es la mejor manera de decirle a la gente: 'Hay esperanza'», sentenció.
No es un detalle menor que una figura pública hable así. Cada testimonio como el suyo quita ladrillos al muro de silencio que en España sigue costando vidas, sobre todo entre los jóvenes, y desmonta el relato de que un diagnóstico es una condena. Es la misma lección de superación que se ve en historias como la de Pablo Tovar, que camperizó una furgoneta accesible y recorrió los Alpes en silla de ruedas: la barrera real casi nunca está en el cuerpo o en la mente, sino en lo que la sociedad se niega a facilitar.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Mai Meneses?
Es la cantante y compositora madrileña, de 48 años, fundadora del grupo Nena Daconte y exparticipante de la segunda edición de Operación Triunfo.
¿Qué le pasó a Mai Meneses en 2007?
Durante las fiestas del Pilar de Zaragoza de 2007, tras consumir una sustancia sintética, sufrió un brote severo que derivó en una depresión psicótica con paranoia. Estuvo dos años sin saber que lo que vivía no era del todo real, según contó a El Español.
¿Cómo se recuperó Mai Meneses?
Gracias al diagnóstico de su psiquiatra y a un tratamiento farmacológico. En tres meses, según relató, las paranoias y los miedos desaparecieron.
¿Dónde ha contado su historia Mai Meneses?
En el programa El Faro de la Cadena SER y en una entrevista con Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva de El Español.
