Pablo Tovar, un español que se desplaza en silla de ruedas, transformó una Volkswagen Crafter automática en una casa sobre ruedas totalmente accesible y pasó cerca de un mes del verano de 2026 viajando por los Alpes con su pareja y su perro, según recoge El Motor. Su historia demuestra que la autonomía no se regala: se construye, con grúa, ingenio y muchas ganas.
El reto, explica Tovar al medio especializado, no estaba tanto en la conducción como en diseñar un interior en el que pudiera desenvolverse solo durante los viajes. Es decir, en que la furgoneta dejara de ser un vehículo para convertirse en una herramienta de libertad.
De la ITV a la carretera: cómo se adaptó la furgoneta
Camperizar una furgoneta ya exige exprimir cada centímetro. Hacerlo para una persona en silla de ruedas añade capítulos nuevos al manual. Los mandos para conducir con las manos fueron solo la primera parte, y para eso Tovar tuvo que acudir a un taller especializado, homologar la transformación y reflejarla en la ficha técnica tras pasar la ITV.
A partir de ahí, conducir la Crafter le resulta similar a conducir su coche particular. Lo complicado venía detrás del asiento del conductor.
«El reto no ha sido tanto la conducción, sino diseñar un espacio en la furgoneta que me permita moverme con la silla de ruedas», explica Tovar a El Motor. La altura del vehículo, además en configuración 4×4, complicaba un gesto que la mayoría damos por hecho: entrar y salir sin pedir ayuda a nadie.
Una grúa compacta para subir la silla
Tovar alcanza el asiento del conductor using los puntos de apoyo de la puerta. El problema llegaba después: ¿cómo meter la silla de ruedas en una furgoneta tan alta si viaja solo?
La respuesta fue instalar una grúa compacta en el acceso lateral. Tovar lleva dos cinchas fijadas al chasis de su silla, las conecta al sistema y la grúa la eleva y la introduce en el vehículo. Sin ella tendría que sentarse en el suelo de la zona trasera, arrastrar la silla dentro y volverse a colocar encima.
Su descripción no tiene desperdicio: «Eso es una paliza y no es funcional para el día a día».
Quienes buscan soluciones parecidas para vehículos altos tienen cada vez más opciones en el mercado, desde asientos giratorios eléctricos que salen del coche y bajan a la altura necesaria, como explica
