Málaga cierra el Parque del Agua por brote de gastroenteritis
El Ayuntamiento de Málaga ha clausurado este mediodía el Parque del Agua de La Misericordia tras detectar Salud Pública un repunte de cuadros estomacales en escolares que visitaron recientemente el recinto. La Junta de Andalucía tomará muestras en las próximas horas para confirmar si el foco de infección está en el sistema hídrico de esta instalación municipal, que permanecerá cerrada hasta que los resultados de laboratorio lo permitan.
¿Por qué se ha cerrado el Parque del Agua de Málaga?
El Área de Sostenibilidad Medioambiental del Consistorio malagueño ha ordenado el cierre preventivo del Parque del Agua, situado en la zona de La Misericordia, dentro del Distrito Carretera de Cádiz. La decisión llega después de que el Servicio de Salud Pública del Gobierno Autonómico haya detectado un incremento inusual de gastroenteritis en varios centros educativos de la provincia. El hilo conductor es claro: los alumnos afectados habían hecho excursiones recientes a este espacio recreativo. La sospecha de que el agua del parque sea el origen del problema es más que razonable.
La Junta de Andalucía, a remolvo de los hechos
Curiosamente, desde la Administración Autonómica se apresuran a recordar que los protocolos de vigilancia funcionan correctamente. Lo cual, siendo generosos, es una forma elegante de decir que han tenido que cerrar un parque público porque hay niños enfermando después de visitarlo. La Junta tomará muestras exhaustivas en las próximas horas para comprobar científicamente si existe una relación directa entre las visitas escolares y los cuadros digestivos registrados. Hasta entonces, el recinto permanece clausurado. Vamos, que los protocolos funcionan tan bien que han necesitado un brote entre escolares para actuar.
Mantenimiento a toda costa: la versión oficial
El Ayuntamiento insiste en que, antes de cada apertura periódica, los técnicos municipales realizan una puesta a punto que incluye un proceso de hiperclorado de todo el circuito hídrico para erradicar posibles patógenos. También afirman que se llevan a cabo controles rutinarios que cumplen estrictamente con la legislación vigente en materia de salud pública y aguas de consumo humano. Dicho de otra forma: si todo se hace según la norma, ¿cómo es que hay niños con gastroenteritis? Algo ha fallado en esa cadena de controles, y las familias tienen derecho a saber exactamente qué.
Un espacio público que las familias necesitan
El Parque del Agua es mucho más que un parque de juegos. Ubicado en el paseo marítimo Antonio Banderas, a escasos metros de la playa de La Misericordia, cuenta con nueve elementos de juego accesibles para todas las edades y, lo que es clave en una ciudad como Málaga en verano, es de acceso totalmente gratuito. Cada día recibe a cientos de vecinos y turistas que buscan un respiro frente a las altas temperaturas. Cerrar un recurso así no es una decisión menor. Afecta directamente a las familias con menos recursos, que son las que no tienen una piscina privada donde refugiarse del calor. Y eso, con la gestión pública en juego, debería preocuparnos a todos.
¿Cuándo reabrirá el Parque del Agua de Málaga?
La instalación municipal permanecerá cerrada hasta que se obtengan y evalúen los resultados definitivos de los análisis de laboratorio. No hay fecha estimada de reapertura. Los epidemiólogos deberán emitir un informe definitivo antes de que las autoridades consideren levantar la clausura.
¿Qué deben hacer las familias con menores afectados?
Las autoridades sanitarias recomiendan mantener las normas básicas de higiene y acudir al centro de salud más cercano si los menores presentan síntomas compatibles con una gastroenteritis. Nada de autodiagnósticos caseros ni de esperar a que se pase solo.
¿Es la primera vez que se detecta un problema en este recinto?
No hay constancia pública de cierres previos por motivos sanitarios en el Parque del Agua de La Misericordia. No obstante, las instalaciones al aire libre con circuitos hídricos y flujo constante de personas requieren una monitorización continua. El aire libre no es sinónimo de seguridad automática.