Un Goya oculto tras la firma de su cuñado: el hallazgo que sacude el mundo del arte
El arte español está de celebración. Una obra que durante años se atribuyó a Francisco Bayeu, pintor de cámara de la Corte y cuñado de Francisco de Goya, ha resultado ser nada menos que un lienzo del propio maestro aragonés. El descubrimiento lo ha protagonizado el galerista barcelonés Artur Ramon, que compró el pequeño óleo en una subasta en Madrid en 2018 sin tener ni idea de la joya que tenía entre manos.
El cuadro, de 51,5 por 38,5 centímetros, se titula El milagro de la aparición de la eucaristía a san Pascual Bailón y estaba atribuido a Bayeu, hermano de Josefa Bayeu, la esposa de Goya. Ramon acudió a aquella subasta interesado por otras piezas, pero la calidad de la pintura le llamó poderosamente la atención y decidió pujar por ella. Menuda intuición.
La pista que lo cambió todo: el confinamiento y un ojo experto
La sospecha de que podía ser un Goya auténtico surgió tiempo después. Durante el confinamiento de 2020, el galerista pudo estudiar el lienzo con calma y empezó a notar ciertos rasgos técnicos y estilísticos que, según él, apuntaban directamente al pintor de Fuendetodos. No era una corazonada cualquiera: detrás había décadas de oficio.
La investigación posterior incluyó un estudio técnico e histórico con especialistas y el respaldo del Museo del Prado. Las conclusiones confirmaron la autoría de Goya, algo que Ramon celebra como excepcional por el consenso tan amplio alcanzado entre los expertos. En el mundo del arte, que todos se pongan de acuerdo es casi un milagro.
¿Qué representa el lienzo y en qué etapa de Goya se encuadra?
La obra muestra a san Pascual Bailón, un fraile franciscano muy ligado a la devoción eucarística. Se enmarca dentro de las obras religiosas que Goya pintó en la década de 1780, justo después de su etapa de formación en Italia. Es decir, un Goya de plena madurez creativa, aunque todavía en su fase más clásica.
Este caso es lo que en el mercado artístico se conoce como un sleeper o pieza durmiente: una obra cuyo verdadero valor permanece oculto durante años por una atribución incorrecta o una identificación incompleta. Son hallazgos poco frecuentes, y más tratándose de un artista de la talla de Goya.
Barcelona estrena el descubrimiento y el Prado ya espera su turno
El descubrimiento se presentará públicamente en Barcelona el próximo 27 de octubre, coincidiendo con el centenario de Artur Ramon Art, la galería fundada en 1926 y ligada durante cinco generaciones al coleccionismo y al comercio de arte. La pintura formará parte de una exposición compartida con obras de Picasso, Zurbarán, Ribera y Barceló. Nada mal para una pieza que llevaba décadas durmiendo bajo un nombre equivocado.
Después, el lienzo será cedido para la gran exposición que el Museo del Prado prepara con motivo del bicentenario de la muerte de Goya, que se conmemorará en 2028. Una cita ineludible para los amantes del arte.
Patrimonio protegido: Bien de Interés Cultural
La aparición de este nuevo Goya supone recuperar para el patrimonio español una obra que hasta ahora vivía bajo la sombra de Bayeu. El cuadro y otra pieza relacionada con la misma operación han sido declarados Bienes de Interés Cultural, una figura que garantiza su conservación y permanencia en el país. Así se protege lo que es de todos.
Para Ramon, acostumbrado a examinar pintura española desde hace décadas, este hallazgo es de esos acontecimientos que justifican toda una carrera. Descubrir una obra de Goya, reconoce, es algo que difícilmente sucede más de una vez en la vida. Y no le falta razón.
Preguntas frecuentes sobre el nuevo Goya descubierto
¿Cómo se confirmó que la obra era de Goya?
La autoría se confirmó tras un estudio técnico e histórico con especialistas y el respaldo del Museo del Prado, que alcanzaron un consenso amplio sobre la atribución al maestro aragonés.
¿Dónde se podrá ver el cuadro por primera vez?
La obra se exhibirá por primera vez en Barcelona el 27 de octubre, en la galería Artur Ramon Art, dentro de una exposición que celebra su centenario y que incluye obras de Picasso, Zurbarán, Ribera y Barceló.
¿Qué es un 'sleeper' en el mercado del arte?
Un 'sleeper' o pieza durmiente es una obra cuyo verdadero valor permanece oculto durante años debido a una atribución incorrecta o una identificación incompleta. Son descubrimientos poco frecuentes y muy valiosos.