Dos millones para frenar la plaga de conejos: así van a proteger tus cultivos en Castilla-La Mancha
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha movido ficha contra la invasión de conejos que está arrasando el campo. Este lunes se publicó en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) la orden de bases para las ayudas que buscan mitigar los daños de la sobrepoblación, y desde este martes los agricultores ya pueden solicitarlas. Tienen un mes para pedirlas y hay una partida de dos millones de euros sobre la mesa.
¿Cuánto dinero pueden recibir los agricultores?
Las subvenciones cubrirán el 70% de los gastos que asuman los agricultores para instalar medidas de protección. Eso sí, con un límite: la solicitud máxima es de 14.500 euros, y de esa cantidad se subvencionarán hasta 10.150 euros. Además, hay una buena noticia para los bolsillos: se dará un anticipo automático del 50% de lo solicitado sin necesidad de avales. Así se facilita que las obras empiecen cuanto antes, sin esperar a que la burocracia haga de las suyas.
¿En qué se pueden gastar las ayudas?
El dinero servirá para tres tipos de obras de prevención. Primero, instalar vallas con malla especial para conejos. Segundo, poner protectores individuales en los cultivos. Y tercero, eliminar majanos, que son esos refugios donde los conejos se reproducen sin control. Los dueños de terrenos agrícolas, ya sean personas, empresas o comunidades de bienes, pueden solicitarlas siempre que tengan sus tierras dadas de alta en el Registro de Explotaciones de la región y estén al día con los impuestos.
Una vez concedida la ayuda, los agricultores tendrán entre 6 y 12 meses para hacer las obras y justificarlas con facturas y recibos de pago. Nada de apaños: hay que demostrar que el dinero se ha invertido en proteger el campo.
¿Qué hay detrás de esta medida?
El viceconsejero de Medio Ambiente, José Almodóvar, ha explicado que estas ayudas son solo una pieza del plan. La Mesa Regional del Conejo, creada por el Ejecutivo autonómico, incluye 18 medidas estratégicas con una inversión estimada de casi cuatro millones de euros. Almodóvar la define como un espacio estable de diálogo y coordinación entre administraciones para abordar un problema que ha alcanzado una dimensión extraordinaria en la región.
Y no es para menos. Los Equipos de Control de Fauna (ECOFA) ya están actuando en zonas sensibles donde la acumulación de conejos supone un riesgo real. Además, se ha reforzado la capacidad de los agentes medioambientales con medios extraordinarios para la caza nocturna. También se ha autorizado el uso excepcional de trampas, la caza con hurón y el aprovechamiento de la carne de los conejos capturados, siempre con supervisión y garantías legales y de bienestar animal.
¿Hasta dónde llega la emergencia cinegética?
La declaración de emergencia cinegética en Castilla-La Mancha se ha ampliado este año hasta alcanzar 364 municipios. Eso supone el 42,8% del territorio regional. Casi la mitad de la región está en alerta por la plaga.
Estamos al lado de los agricultores y ganaderos y por eso estamos actuando desde la sostenibilidad y el equilibrio ambiental en diferentes ámbitos para mitigar los daños reiterados que la sobrepoblación de conejos está provocando en el medio rural siempre, ha afirmado el viceconsejero.
¿Cómo afecta la plaga de conejos al medio rural?
La sobrepoblación de conejos no es un problema menor. Estos animales destrozan cultivos enteros, lo que golpea directamente la economía de los agricultores y ganaderos. Las ayudas buscan un equilibrio: proteger la producción sin cargarse el ecosistema. La apuesta es clara: medidas preventivas, control de fauna y diálogo entre administraciones para que el campo pueda respirar.
¿Qué pueden hacer los agricultores ahora?
El plazo es de un mes desde la publicación de la convocatoria. Los interesados deben presentar sus solicitudes cuanto antes para no quedarse fuera. Con el anticipo del 50% sin avales, el Gobierno regional quiere que las obras empiecen ya, no dentro de seis meses. La plaga no espera y el campo tampoco.