El fuego devora 12.000 hectáreas en las Cinco Villas: la noche más dura en Uncastillo
El incendio forestal que arrancó el miércoles en Orés no da tregua. Ya son 12.000 hectáreas calcinadas en la comarca de las Cinco Villas, y la cosa no pinta bien. Durante la noche, el fuego avanzó como una bestia, pero los equipos de extinción lograron lo imposible: que las llamas no se tragaran ningún pueblo. Aunque en Uncastillo, por poco.
El Gobierno de Aragón mantiene el nivel 2 de emergencia del PROCINFO. Siguen desalojados los pueblos de Orés, Asín, Luesia, Malpica de Arba y Uncastillo. La gente, fuera de sus casas, mirando al horizonte con el corazón en un puño.
La noche de terror en Uncastillo
El momento más tenso se vivió en Uncastillo pasada la una de la madrugada. El viento giró 180 grados y el frente de llamas se estampó contra el pueblo. Florencio Pascual, jefe de intervención de los Bomberos de la Diputación de Zaragoza, lo contó claro: la actuación conjunta de los bomberos de Zaragoza, Navarra y la Unidad Militar de Emergencias (UME) evitó que el fuego entrara en el casco urbano. “A falta de confirmación, no hay viviendas ni instalaciones afectadas”, dijo. Pero el susto fue monumental.
Un despliegue de medios que no se ve todos los días
Para frenar esta bestia, se ha montado un operativo de los que quitan el hipo. Desde el Gobierno de Aragón: seis brigadas helitransportadas con sus helicópteros, un helicóptero de coordinación, 12 brigadas terrestres, 11 autobombas, cinco bulldózer, el Puesto de Mando Avanzado y el director técnico de extinción. Y eso no es todo.
El Ministerio para la Transición Ecológica ha echado el resto: cuatro helicópteros ligeros, uno mediano, tres Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF), un avión de coordinación y una Unidad Móvil de Análisis y Planificación (UMAP). Además, se esperan dos hidroaviones y dos ligeros más, aunque aún sin confirmar.
La Diputación de Zaragoza ha movilizado 12 vehículos nodriza y dos bombas forestales. La UME ha desplegado tres secciones con 18 autobombas, dos helicópteros y dos bulldózer. Y ojo, que también han llegado efectivos de Navarra, Castilla y León, La Rioja y la Comunidad Valenciana. Los bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza también están ahí. Una auténtica movilización solidaria.
Carreteras cortadas y un futuro incierto
El incendio ha dejado varias vías intransitables: la A-1204 entre Farasdués y Orés (del kilómetro 13 al 32), la CV-813 entre Asín y Orés, y la A-1202 entre Layana y Luesia (del 47 al 72). El operativo sigue centrado en contener el fuego, pero el viento y la meteorología mandan. Y de momento, no dan tregua.
¿Qué ha pasado con los desalojados?
Los vecinos de Orés, Asín, Luesia, Malpica de Arba y Uncastillo siguen fuera de sus hogares. No hay fecha para el regreso. La prioridad es que el fuego no avance más y que no haya que lamentar víctimas. De momento, no hay heridos ni casas quemadas, pero la angustia es palpable.
¿Por qué este incendio es tan difícil de controlar?
La combinación de viento cambiante, vegetación seca y el terreno accidentado de la comarca lo convierten en un infierno para los bomberos. El fuego se comporta de forma imprevisible, y cada noche trae nuevos sustos. Los expertos señalan que el cambio climático está agravando estos fenómenos, haciendo que incendios como este sean cada vez más frecuentes y devastadores.
Mientras tanto, desde el Gobierno de Aragón piden máxima precaución y que no se acerquen curiosos a la zona. La solidaridad entre comunidades está siendo clave, pero la lucha contra las llamas no ha hecho más que empezar.