Agosto no será un infierno: los meteorólogos confirman que el calor extremo da una tregua
Después de dos meses de horno ibérico con olas de calor que dejaron más de 40 grados en media España, llegan buenas noticias. Los expertos lo tienen claro: agosto será cálido, sí, pero no repetiremos el infierno de junio y julio. El cambio de patrón meteorológico traerá más tormentas y menos bochorno. Que te den, canícula.
Julio se despidió con la cuarta ola de calor del verano. El país entero jadeaba. Pero los modelos del Centro Europeo y la Aemet apuntan a un respiro. El meteorólogo José Miguel Viñas, de Meteored, lo explica sin rodeos:
“Agosto en su conjunto será un mes cálido, pero ya no se espera un calor tan extremo y continuo como el que hemos tenido en junio y julio”.
¿Qué cambiará en agosto respecto a junio y julio?
La clave está en la variabilidad. Durante los primeros días de agosto, aún sufriremos la ola de calor canicular. Pero a partir del día 4, la atmósfera se vuelve más movida. Se esperan descuelgues de aire frío que generarán inestabilidad y tormentas, sobre todo en el cuadrante nordeste de la Península. Adiós a la dorsal de aire caliente que nos ha achicharrado.
¿Habrá nuevas olas de calor en agosto?
Sí, pero no serán tan bestias. Viñas advierte que es probable que tengamos alguna ola de calor más, con especial incidencia en la región mediterránea. Pero no habrá un patrón dominante claro. El calor llegará en picos, no en una losa continua.
¿Y las lluvias? ¿Llegarán por fin?
La Aemet lo ve claro: hay una probabilidad alta de que las precipitaciones de agosto, septiembre y octubre estén en el tercil húmedo en casi toda España, salvo en el noroeste y Canarias. Las tormentas de la segunda quincena de agosto serán las protagonistas. El nordeste peninsular será la zona cero de los chubascos.
¿Qué dice la Aemet sobre las temperaturas medias?
La Agencia Estatal de Meteorología confirma que la temperatura media de agosto se situará en el tercil cálido en todo el país. O sea, hará calor, pero no el extremo continuado que hemos vivido. Un alivio, vaya.
En resumen: el verano no se ha ido, pero el horno se apaga un poco. Agosto será cálido, movido y con tormentas. Justo lo que necesitábamos para no derretirnos del todo. Que el cambio climático no nos quite la esperanza de un respiro.