El Migalo sigue libre 18 días después de matar a Tomás: un testigo rompe su silencio y pide justicia
El asesino confeso de Tomás David, el maquinista de Renfe, lleva casi tres semanas en busca y captura. Un testigo directo del crimen, que ha tenido que huir de Murcia por miedo a represalias, habla por primera vez y exige que la justicia actúe ya.
“Me he marchado de la Región de Murcia porque tengo miedo de que 'El Migalo' venga a buscarme”. La frase es dura, pero es la realidad de un hombre que lo vio todo. Miguel Cortés del Cerro, alias 'El Migalo', lleva 18 días en busca y captura después de presuntamente matar de un disparo a su amigo de la infancia, Tomás David Martínez Carrillo, maquinista de Renfe. Y mientras tanto, la familia y los amigos del fallecido claman justicia.
Este diario ha localizado a uno de los testigos de aquella noche de farra que empezó en las Fiestas de San Bartolomé de Librilla el viernes 21 de agosto y acabó en tragedia al día siguiente en la supuesta casa okupa de 'El Migalo' en Alhama de Murcia. El testigo, que habla desde el anonimato por miedo a su vida, lo tiene claro: “Estamos hablando de un asesinato y entiendo que todo esto se debería llevar con más rapidez para detener a Miguel porque no es un robo: Tomás ha muerto”.
Y no es para menos. 'El Migalo', de Alcantarilla y 33 años, acumula 30 detenciones por robos con fuerza, tenencia de armas y violencia de género contra tres mujeres. Un historial que el testigo desconocía: “Yo no sabía que tenía ese historial”.
La noche que acabó en sangre: así fue el crimen del maquinista
Tomás David, de 35 años, y 'El Migalo' se conocían desde niños. Crecieron en la misma calle de Javalí Nuevo y fueron juntos al Colegio Río Segura. Pero sus caminos no pudieron ser más distintos: uno se sacó una oposición en Renfe y se convirtió en maquinista de trenes de mercancías y AVE; el otro cambió las aulas por delinquir.
Aquella noche, Tomás, su primo y un amigo decidieron conducir unos veinte kilómetros hasta Alhama de Murcia para seguir la fiesta en casa de 'El Migalo'. Allí también estaban la novia del fugitivo y otro amigo. “La novia de Miguel estaba en una habitación. Nos estábamos tomando unas cervezas y unos cubatas”, recuerda el testigo. La Guardia Civil confirmó a este diario que en esa casa “se intervinieron unos gramos de cocaína y hachís”.
La discusión que acabó con un disparo a bocajarro
Todo ocurrió en cuestión de minutos. “Estábamos tranquilamente, bebiendo una cerveza, y de un momento a otro, Tomás discutió con Miguel, pero sin llegar a las manos. Solo discutían”, explica el testigo.
El detonante fue una mancha de cubata. Tomás manchó sin querer al amigo de 'El Migalo'. Y la reacción de este fue desproporcionada: “Le pegó porque sí: 'Tú manchas a mi amigo, yo le pego a tu amigo'. Le dio un puñetazo”.
Tomás intentó mediar. “Tomás le dijo a 'El Migalo': '¿Qué estás haciendo?' Se puso en medio, intentó mediar y en una de esas, 'El Migalo' sacó la escopeta y le pegó un tiro”.
El testigo lo vio todo. “Cuando llegamos vi que la escopeta la tenía en una especie de salón-cocina. Luego la quitó de allí. No sé de dónde la sacó ni en qué momento la cogió. Cuando estaban discutiendo, Miguel ya llevaba la escopeta en las manos. Todo pasó en un minuto”.
La discusión se trasladó al patio. “A los diez segundos me pareció escuchar a 'El Migalo' decirle a Tomás: '¿Quieres ver cómo te pego un tiro?' Y le disparó”. Un disparo a bocajarro en el pecho que fue mortal de necesidad.
La huida: miedo, carrera y una llamada al 112
Tras el disparo, el pánico se apoderó de todos. “Salimos corriendo porque Tomás estaba muerto. Vimos un camino y nos metimos por ahí. Mi amigo y yo corrimos todo lo que pudimos. Yo no miraba atrás. Solo escuchaba a mi amigo: '¡Qué viene, qué viene...!'”.
El testigo llamó al 112. “Les dije que habían disparado a Tomás, que enviasen una ambulancia y que nos localizasen. No sabíamos ni dónde estábamos. Me imagino que Emergencias geolocalizó la llamada”.
Desde entonces, este hombre ha puesto tierra de por medio. “No cojo el teléfono a nadie ni respondo WhatsApps desde que mataron a Tomás”. Solo atiende a su familia. Y su deseo es claro: “Quiero que lo arresten: ha cometido un asesinato”.
La búsqueda de El Migalo: un fugitivo armado y peligroso
La foto de 'El Migalo' circula entre la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Policía Local con una advertencia clara: extremar las medidas de seguridad. Huyó con la escopeta con la que mató a Tomás. Los controles se han incrementado por carreteras de la Región de Murcia, con puntos calientes en Javalí Nuevo, Alcantarilla y el Campo de Cartagena. También se investiga su posible huida a Andalucía, aprovechando la cercanía de la Autovía del Mediterráneo (A-7).
El alcalde pedáneo de Casas del Aljibe, Francisco Robles, asegura que “varias vecinas vieron al Migalo conduciendo como un loco su Porsche Cayenne”. “Escucharon varios disparos en la casa de los okupas y luego vieron al Migalo salir con su Porsche hacia la carretera”. La Policía Judicial analiza las cámaras de tráfico para seguir su ruta.
La memoria de Tomás: los amigos no callan
Los amigos de Tomás David han lanzado una campaña en redes sociales con un cartel del rostro del sospechoso y sus característicos tatuajes, pidiendo información al 062 de la Guardia Civil: “Tu información puede ayudar. No olvidemos, no callemos”.
“Nos gustaría que se siguiera hablando de lo ocurrido y que no quede en el olvido, por la memoria de Tomás, para que se haga Justicia”, explica una de sus amigas. “Hay que seguir dando voz al caso para que los Cuerpos de Seguridad del Estado hagan todo lo posible por dar con el paradero de ese despojo humano”.
Mientras tanto, el testigo sigue escondido, con miedo, pero con una convicción inquebrantable: que 'El Migalo' pague por lo que hizo. La justicia no puede dormirse.