SEO_TITLE: 'Freddy el colgao' cumple 25 años: el disparate que la crítica no pudo digerir
META_DESCRIPTION: Tom Green agitó el pene de un caballo ante la cámara y Fox lo estrenó. 25 años después, 'Freddy el colgao' es un clásico del humor más gamberro.
CATEGORY: Cultura
TAGS: cine, Tom Green, Freddy el colgao, humor, cultura, Estados Unidos
X_POST: Tom Green agitó el pene de un caballo en pantalla y un gran estudio pagó la película. 'Freddy el colgao' cumple 25 años y la historia sigue sin explicarlo.
CAPTION: Tom Green convirtió el disparate en bandera de una generación que no pedía permiso. Foto: as
Hay películas que se estrenan, fracasan y mueren. Y luego está 'Freddy el colgao', que este 2026 cumple 25 años de su estreno convertida en algo mucho más incómodo para la industria: un monumento al descontrol que un gran estudio financió sin saber muy bien lo que tenía entre manos.
Según recoge AS en su repaso por el aniversario, la cinta dirigida y protagonizada por Tom Green fue destrozada por la crítica en 2001 y hoy es venerada como uno de los objetos de culto más extremos del cine del siglo XXI. Un 13% en Rotten Tomatoes y cinco premios Razzie, incluido el de peor película, no impidieron que el tiempo le diera la razón a sus fans.
Una generación criada con Offspring, Green Day y 'American Pie'
Para entender cómo algo así llegó a las salas hay que mirar el contexto. A principios de los 2000, una generación entera creció con el punk de The Offspring y Green Day y con comedias gamberras como 'American Pie' o 'Road Trip'. Rebeldía, exceso y cero corrección política eran la bandera de aquel humor, tal y como recuerda el repaso de AS.
La comedia, ese género que según Wikipedia nació como el opuesto a la tragedia, encontró en Green a su bufón más radical. Nada de final feliz y estructura clásica: aquí se trataba de romper todas las reglas a la vez y ver si alguien se atrevía a pararlo. Nadie lo hizo.
Roger Ebert, la reseña más salvaje de su carrera
La crítica no solo la detestó, la despedazó con una violencia casi poética. Roger Ebert, una de las voces más respetadas del cine estadounidense, escribió lo que sigue siendo una de las reseñas más severas jamás redactadas.
