La Casa Real de Brunéi está de luto. La princesa Zariah, hermana de la reina consorte Saleha y cuñada del sultán Hassanal Bolkiah, ha fallecido a los 74 años. Su muerte llega en un momento de máxima tensión en la corte, sacudida por la reciente decisión del monarca de despojar de sus títulos a la esposa del cuarto heredero al trono.
El Palacio confirmó el deceso el pasado 6 de octubre a las 17:43 horas, apenas tres días después de que la princesa celebrara su 74 cumpleaños. La nota oficial difundida por la institución recuerda que Zariah se fue dejando atrás una vida de recuerdos preciados y una familia que continuará manteniéndola cerca en sus corazones.
¿Quién era la princesa Zariah y por qué era clave en la dinastía Bolkiah?
Zariah no era una princesa cualquiera. Era hija de Pengiran Pemancha Pengiran Anak Haji Mohamed Alam, una de las figuras históricas y militares más importantes del país. Pero su verdadero peso en la corte venía de su papel como pieza central de una estrategia matrimonial que ha mantenido a la dinastía Bolkiah en la cima durante generaciones.
El 9 de julio de 1970, Zariah se casó con el príncipe Mohamed Bolkiah, hermano menor del sultán y exministro de Asuntos Exteriores durante décadas. El resultado fue una arquitectura familiar única: dos hermanos de la Casa Real casados con dos hermanas de sangre. El sultán con Saleha, el príncipe con Zariah.
De aquel matrimonio nacieron 10 hijos, cinco príncipes y cinco princesas. Entre ellos destacan el príncipe Abdul Qawi y la princesa Tengku Amalin, que además está emparentada con casas reales de la vecina Malasia.
¿Cómo fueron los funerales de Estado de la princesa Zariah?
Siguiendo estrictamente los preceptos islámicos y el protocolo de la corte, los funerales de Estado se celebraron al día siguiente de su muerte. El cortejo fúnebre, con todos los honores ceremoniales de la monarquía, se dirigió hasta el Mausoleo Real con la presencia de la cúpula del poder de Brunéi.
Durante las honras fúnebres se realizaron recitaciones religiosas antes de uno de los ritos más solemnes del protocolo palaciego. La reina Saleha, visiblemente afectada, participó junto al sultán en el vertido del agua ceremonial conocida como Aying Asah-Asahan sobre la tumba de la difunta. Un gesto sagrado que después replicaron otros dignatarios de la dinastía.
¿Por qué la corte de Brunéi vive un momento convulso?
La muerte de Zariah coincide con un periodo de profunda agitación dentro del Palacio. Hace apenas unos meses, el sultán Hassanal Bolkiah ordenó la retirada inmediata de todos los títulos y dignidades a la princesa Pengiran Raabi'atul Adawiyyah, esposa del príncipe Abdul Malik, cuarto en la línea de sucesión al trono.
La drástica resolución, transmitida por la televisión estatal sin explicaciones pormenorizadas, se justificó oficialmente por comportamientos considerados inapropiados que habrían dañado el prestigio de la Corona. En este clima de estricta disciplina palaciega, la despedida con honores a la princesa Zariah devuelve momentáneamente la unidad a la dinastía en torno al duelo por una de sus mujeres más influyentes.
¿Qué significa la muerte de Zariah para el futuro de la monarquía de Brunéi?
Su partida deja un profundo vacío en la estructura de poder del sultanato. Zariah era el nexo entre la alta aristocracia y la línea sucesoria, un puente que ahora queda huérfano. La Casa de Bolkiah, una de las más ricas del planeta, pierde a una de sus figuras más emblemáticas en uno de los momentos más delicados de su historia reciente.
La dinastía se repliega ahora en el duelo, pero las tensiones internas no desaparecen. La pregunta es si la unidad que ha traído la muerte de la princesa será suficiente para contener las tormentas que se avecinan en la corte.
