La era de volar por Europa por el precio de una cena está tocando a su fin. Las aerolíneas del continente, con Ryanair a la cabeza, están preparando recortes de capacidad y subidas de tarifas para hacer frente al encarecimiento del combustible, según informó Expansión este 4 de noviembre.
El golpe es doble: los precios del petróleo se mantienen altos y el queroseno de aviación se ha disparado por encima de los 1.200 dólares por tonelada, frente a los 800 que costaba antes del ataque de Estados Unidos contra Irán en febrero. Las sanciones a Rusia y la menor capacidad de refino en Oriente Próximo aprietan la tuerca todavía más.
Quién paga la fiesta: los pasajeros, claro
Las compañías de bajo coste son las que lo tienen peor. Según analistas consultados por Visible Alpha, el combustible absorberá el 44% de los ingresos de Ryanair el próximo año, frente al 37% actual. Sus rivales tradicionales parten con más margen: en IAG, matriz de British Airways y de Iberia, y en Lufthansa, el combustible se llevará entre el 20% y el 25% de la facturación.
La diferencia es estructural. Ryanair no tiene pasajeros premium dispuestos a tragarse subidas de precios sin pestañear. De hecho, los servicios premium de Lufthansa empujaron al alza del 8% sus ingresos, mientras la alemana rebajaba el martes el límite superior de su previsión de beneficios anuales por un incremento del 20% en sus costes de combustible, incluso con coberturas financieras en marcha.
Los números de Barclays son demoledores: si el queroseno se queda donde está, Ryanair necesitaría aumentar sus ingresos un 16% el próximo año solo para compensar los costes adicionales. Y eso se traduce en una sola cosa: billetes más caros para quien menos margen tiene.
O'Leary lo dice sin anestesia
La tarifa media actual de Ryanair para un trayecto de ida es de 56 euros. Michael O'Leary, máximo responsable de la aerolínea irlandesa, reconoció que las tarifas de las low cost ya han subido con incrementos de un dígito medio y espera que el alza se acelere según el sector entra en el invierno, en sentido literal y figurado.
Ryanair expuso el lunes posibles recortes de capacidad para amortiguar un aumento de 2.000 millones de euros en su factura de combustible para el próximo ejercicio. Lufthansa, que además negocia la integración de la italiana ITA y una participación minoritaria en la portuguesa TAP, tampoco se libra del apretón.
Como recogen también informaciones internacionales sobre la subida del precio del combustible en Europa, la advertencia es clara: menos vuelos y billetes notablemente más caros son el escenario que viene.
Qué significa para quienes vuelan low cost
Aquí está el quid para el bolsillo de la mayoría: la democratización del vuelo en Europa, esa conquista que permitió a millones de personas trabajar, estudiar o ver a su familia por menos de 50 euros, está en retroceso. Cuando sube el coste de moverse, no sube igual para todos: quien viaja en clase business apenas lo nota, y quien organiza su vida entre dos ciudades a base de Ryanair y Vueling lo nota entero.
El único consuelo, y es poco, es que los pasajeros de bajo coste han disfrutado de precios muy ventajosos durante años. La fiesta fue bonita mientras duró, resume la columna Lex en su análisis del fin de la edad dorada.
Y mientras las grandes aerolíneas absorben el golpe con coberturas y pasaje premium, las low cost recortan rutas. Menos frecuencias a destinos secundarios significa también menos conectividad para regiones que dependían del turismo y de los vuelos baratos para sostener su economía.
Para quien busque resquicios, aún quedan opciones: algunos análisis apuntan a que aeropuertos de Polonia, Túnez y el norte de África podrían seguir ofreciendo trayectos a precios bajos en los próximos años.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto va a subir el precio de los vuelos en Europa?
Ryanair ya ha aplicado subidas de un dígito medio en sus tarifas, según su consejero delegado, Michael O'Leary, y espera aumentos mucho mayores durante el invierno.
¿Por qué se encarece el combustible de aviación?
El queroseno supera los 1.200 dólares por tonelada desde hace tres meses, frente a los 800 previos al ataque de Estados Unidos contra Irán en febrero, agravado por las sanciones a Rusia y la menor capacidad de refino en Oriente Próximo.
¿Qué aerolíneas están más expuestas?
Las de bajo coste. El combustible absorberá el 44% de los ingresos de Ryanair el próximo año, frente a entre el 20% y el 25% de IAG y Lufthansa, según los analistas de Visible Alpha.
