Taxi en España: ser taxista cuesta hoy 350.000 euros y no es oro todo lo que reluce
El sector del taxi en España se enfrenta a una paradoja brutal: mientras miles de licencias quedan huérfanas por la jubilación de conductores veteranos, hacerse con una se ha convertido en un lujo reservado a unos pocos. En Mallorca, epicentro de la burbuja, una licencia puede alcanzar los 350.000 euros. Y eso, amigos, es solo el principio de los gastos.
¿Qué está pasando con el precio de las licencias de taxi?
Sebastián, un taxista de Palma de Mallorca con casi 20 años de experiencia, lo cuenta sin pelos en la lengua en una entrevista del youtuber @adrianG.Martin. El veterano conductor está indignado, y con razón: él pagó 175.000 euros por su licencia hace dos décadas, y ahora ve cómo ese mismo papel se vende por el doble.
“Alrededor de 300.000 euros y gente pide 330 o 350.000 euros por ella”, denuncia Sebastián.
Mientras, en ciudades como Zaragoza la misma licencia ronda los 65.000 euros, y en Madrid o Barcelona se dispara hasta los 130.000 y 150.000 euros. Pero es en Baleares donde la especulación alcanza niveles de ciencia ficción.
¿Cuánto gana realmente un taxista en Mallorca?
Sebastián desmonta el mito del taxista forrado. En un buen mes, asegura, se pueden ingresar entre 2.000 y 2.300 euros. Pero ojo, que no es un trabajo de 8 horas: “El taxista trabaja 12-13 horas”, precisa.
Y la estacionalidad juega una mala pasada. En Mallorca solo hay “7-8 meses de mucho trabajo”, y en invierno se cobra muy poco. De hecho, el veterano conductor sentencia: “Desde el 1 de abril hasta octubre, no te puedes coger un día libre”.
¿Cuáles son los principales costes para un taxista?
La licencia es solo la punta del iceberg. Sebastián detalla que el seguro es otro dolor de cabeza: “Muchas aseguradoras no quieren a los taxistas”, y las que aceptan, piden hasta 8.000 o 10.000 euros por un seguro a todo riesgo. Y eso sin contar la gasolina, el mantenimiento del vehículo y la competencia feroz de los VTC, especialmente en trayectos tan jugosos como el del aeropuerto.
¿Cómo ser taxista en España?
Para entrar en el gremio, el primer requisito es tener el permiso B de conducir, con al menos un año de antigüedad en muchos casos. Después hay que superar una prueba de mecánica básica y presentar un certificado médico oficial.
El siguiente paso es aprobar el examen municipal, que suele consistir en 100 preguntas tipo test sobre el callejero, rutas urbanas, historia local y normativas. También hay que aportar el título de la ESO, un certificado de antecedentes penales y darse de alta como autónomo en la Seguridad Social, además de integrarse en la cooperativa local de taxistas.
¿Merece la pena invertir en una licencia de taxi?
Los profesionales del sector calculan que amortizar una inversión de este calibre requiere entre 10 y 15 años de trabajo continuado. Un plazo que depende de los costes fijos y de la estacionalidad de los ingresos, dos factores que en zonas turísticas como Baleares juegan en contra.
Una alternativa habitual para abaratar la compra es adquirir la concesión a profesionales que estén a punto de jubilarse. Con miles de conductores cerca de la edad de retiro, la media del sector supera los 45 años, el relevo generacional se presenta como una oportunidad, pero también como una trampa financiera para quien se atreva a dar el salto.
¿Es el taxi una salida laboral real en 2026?
La respuesta es sí, pero con matices. El sector necesita sangre nueva y hay trabajo, especialmente en temporada alta. Pero la especulación con las licencias, los seguros abusivos y la competencia de las VTC convierten el oficio en una carrera de obstáculos. Sebastián lo tiene claro: el taxi no es un negocio para hacerse rico, es un trabajo de muchas horas y mucha presión, donde la recompensa no siempre está a la altura del esfuerzo.
