Woltemade se hunde: el fichaje estrella que no levanta cabeza en el Newcastle
El Newcastle tiene un problemón de los gordos. En el noreste inglés soñaban con disfrutar de un nuevo delantero estrella, pero la realidad les está dando una bofetada tras otra. Entre los noes de medio mundo (ni Mbeumo, ni Ekitike, ni Cunha, ni Sesko quisieron saber nada) y la rebeldía de un Isak que se largó sin mirar atrás, los magpies llegaron a los últimos días del mercado con la desesperación de fichar una nueva referencia goleadora.
Al final encontraron a Nick Woltemade (Alemania, 2002), una de las revelaciones de la Bundesliga 24/25. Le soltaron una millonada al Eintracht por él: 80 millones de euros. Pero la cosa es que el alemán se ha ido desvaneciendo como un espejismo en el desierto.
Llegó con dudas y ahora las confirma
Woltemade aterrizó en Newcastle rodeado de murmullos y dudas por el precio pagado, como ya le pasó en su momento a su predecesor, Isak. Aun así, su única temporada en el Stuttgart daba motivos para creer que en él había un proyecto más que interesante: 18 goles en 36 partidos, seis de ellos en una DFB Pokal que terminó levantando.
Cuando llegó a St. James' Park necesitó solo media hora para imponer su norma. Aprovechó un centro de Jacob Murphy para marcar de cabeza su primer gol y darle la victoria por la mínima contra los Wolves. Los magpies estaban ansiosos de olvidar cuanto antes a Alexander Isak.
Todo parecía color de rosa. En sus primeros ocho partidos con el Newcastle, el delantero de 23 años marcó cinco goles. Muy pronto se acercó a los números de Isak en su primer curso en Inglaterra (10 goles y 3 asistencias), cuando fue clave para que los magpies volvieran a la Champions League después de dos décadas.
La caída libre
Pero el camino empezó a torcerse de mala manera. Woltemade no ha marcado un gol con el Newcastle desde el 20 de diciembre. Hace trece partidos. Y hasta entonces habían pasado tres semanas (cinco juegos) desde su anterior tanto. De sus nueve anotaciones con el equipo, solo tres fueron de noviembre en adelante. Su caída ha sido tan brutal como su irrupción.
Llenar el hueco de Isak era prácticamente imposible, y ciertamente el fichaje de Woltemade tiene su vista puesta en el medio plazo, pero el equipo de Eddie Howe está resintiendo la falta de un referente, de una estrella. Despedirse de un delantero de más de veinte goles por temporada no es cualquier cosa.
Los números no mienten
El Newcastle ha anotado 33 goles en 24 jornadas esta temporada y proyecta terminar la campaña alrededor de los 52 tantos. Muchos menos que los 68 del último curso, y aún más de los 85 del anterior. Los números cantan.
Los magpies no les sobran los goles y están entrando en el tramo decisivo de la temporada con no muy buenas sensaciones. En los últimos cuatro compromisos ligueros cayeron goleados ante el Liverpool, perdieron también contra el Aston Villa, empataron frente a los Wolves y este sábado cayeron derrotados en casa ante el Brentford (2-3).
Son decimosegundos en la tabla, a once puntos (que ya lucen muy lejanos) de los puestos de Champions League. Todo después de recibir otra goleada frente al Manchester City en la vuelta de las semis de la Carabao Cup. Demasiados compromisos para un conjunto con un lío sin resolver en la delantera.
Un talento que se desvanece
Woltemade es un jugador especial, lo ha demostrado. Es hijo de su época. Un físico especial (de pequeño lo apodaban 'Crouchy' por su parecido con Peter Crouch) que se mezcla con un tacto con el balón y una creatividad sobresaliente. Pero de esos destellos se han visto pocos en los últimos meses en Newcastle.
Y aunque sigue contando con la confianza de Howe, el alemán, que empezó siendo titularísimo, ha empezado a ir al banco en algunos encuentros. El Newcastle necesita al mejor Woltemade cuanto antes, porque sin goles, este proyecto se va al garete.