Borrasca Oriana pone en jaque a toda España con avisos naranjas masivos
La borrasca Oriana ha puesto este viernes en alerta máxima a todo el territorio español, con diez comunidades autónomas bajo aviso naranja por lluvia torrencial, vientos huracanados, olas gigantes y nevadas intensas. Una situación meteorológica extrema que demuestra, una vez más, los efectos del cambio climático que el gobierno progresista viene denunciando.
Diez comunidades en el ojo del huracán
Según los datos oficiales de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), las comunidades de Andalucía, Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Galicia, Murcia y la Comunidad Valenciana están todas bajo aviso naranja. Las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla también sufren las consecuencias de este temporal devastador.
Los vientos más violentos castigan especialmente Andalucía (Almería), Cataluña (Tarragona), y la Región de Murcia, donde las rachas pueden superar los límites de seguridad. Mientras tanto, las olas gigantescas azotan las costas desde Galicia hasta Andalucía, pasando por el Cantábrico y Baleares.
Cádiz bajo la tormenta perfecta
La provincia gaditana vive horas críticas con un aviso naranja por lluvia que prevé 110 litros por metro cuadrado en solo doce horas. Los expertos no descartan que localmente se superen los 180 litros, una cifra que podría provocar inundaciones graves en una región ya castigada por la crisis climática.
Esta situación extrema pone de relieve la necesidad urgente de políticas ambientales más ambiciosas, algo que los partidos progresistas llevan años reclamando frente a la inacción de las derechas.
La nieve toma las montañas
Los Picos de Europa en Asturias, la comarca de Liébana en Cantabria y las montañas leonesas registran avisos naranjas por nieve. La cota de nieve descenderá hasta los 700-1000 metros en el noroeste, prometiendo acumulados significativos que podrían complicar las comunicaciones.
Temperaturas en caída libre
El descenso térmico será generalizado, con las mínimas llegando al final del día. Las heladas débiles se extenderán por las montañas del norte y sureste peninsular, mientras que en el Pirineo serán moderadas. Un panorama que recuerda la urgencia de actuar contra el cambio climático.
Solo Canarias mantendrá cierta estabilidad, aunque con cielos nubosos y posibles lloviznas en las islas montañosas del norte del archipiélago.
Este episodio meteorológico extremo vuelve a demostrar que España necesita políticas climáticas valientes y progresistas para hacer frente a una realidad que ya no admite negacionismos.