Cae en Vigo otra red de narcopisos: así funcionaba el negocio que envenena los barrios
La Policía Nacional ha vuelto a golpear donde más duele al menudeo en Vigo. Tras cinco meses de seguimientos y vigilancias, la UDYCO desarticuló esta semana una red de narcoviviendas que operaba en los barrios de Ribadavia y O Calvario, con tres pisos conectados y una jerarquía bien definida. El balance: ocho detenidos, casi un kilo de droga incautada y un presunto cabecilla, un joven portugués de 31 años, enviado a prisión provisional.
La operación, que arrancó el 14 de mayo y culminó el miércoles, destapó una estructura criminal que los propios agentes describen como un grupo pequeño y rudimentario pero con un punto neurálgico claro: un bajo en Travesía do Forno, a tiro de piedra de la Ciudad de la Justicia y de un parque infantil. Allí, los agentes encontraron a ocho personas, dos de ellas detenidas. Casi en paralelo, cayeron otros tres implicados vinculados a los otros dos pisos del entramado.
¿Cómo funcionaba la red de narcopisos desarticulada en Vigo?
La estructura, según consta en el atestado policial, se organizaba en tres escalas bien diferenciadas. No es un caso aislado: la UDYCO lleva meses combatiendo este fenómeno que se ha extendido por toda la ciudad, desde Travesía de Vigo hasta Navia o Coruxo, y que los balances del Ministerio del Interior confirman que va en aumento.
La escala básica: los que venden en la calle
En el peldaño más bajo estaban los que se manchaban las manos: los sujetos encargados de las operaciones materiales de venta en el narcopiso. La policía identificó a tres vecinos de Vigo que residían en el bajo de Travesía do Forno. Dos de ellos, de 53 y 54 años y uno con antecedentes por tráfico de drogas o robos, acabaron detenidos.
La escala intermedia: vigilancia y control
Un escalón más arriba, los que se ocupaban de la vigilancia, regencia y control del punto de distribución. Aquí la policía detuvo a dos jóvenes rumanos, primos entre sí, de 18 y 21 años. En el piso del más joven, en Couto Piñeiro, se encontraron 5.700 euros en efectivo escondidos en la habitación de su madre. Ambos se declararon inocentes ante el juez y alegaron que el dinero no tiene nada que ver con el narcotráfico. Ya lo investigarán.
La cúpula: coordinación y recaudación
En la cima del grupo, los responsables de la recaudación, coordinación y eventual dirección. Ahí aparece Daniel B.F., el joven portugués de 31 años que ha ingresado en prisión. Residía en el piso de la avenida de Martínez Garrido, donde se produjo el registro más fructífero: 461 gramos de cocaína, 397 de hachís y 63 de marihuana, además de dinero en efectivo.
Los investigadores lo sitúan como el encargado del suministro constante de las sustancias y de la recepción de las ilícitas ganancias. No vendía directamente, para no exponerse, para no ponerse en peligro. Los agentes creen que tenía capacidad para manejar importantes cantidades de cocaína y que en su piso se cerraban operaciones de mayor envergadura que en el narcopiso de Travesía do Forno.
El día a día en una narcovivienda
La dinámica no difiere de otras muchas que salpican la ciudad. El bajo estaba en una calle estrecha y sin salida, donde era frecuente la afluencia masiva de toxicómanos en visitas que apenas duraban unos minutos. Allí se vendía heroína, cuyo tráfico ha vuelto a despuntar, y también cocaína en polvo y en roca, una sustancia muy tóxica y de mayor adicción.
La ubicación, cerca del complejo judicial de Pizarro y de un parque infantil, no es baladí. Los agentes concluyen que este tipo de viviendas, donde se trafica y se consume a la vez, afectan gravemente a la convivencia vecinal y la tranquilidad ciudadana. Y la respuesta judicial empieza a ser contundente: junto a las prisiones provisionales, en Vigo ya se han empezado a clausurar y tapiar viviendas para frenar este azote.
¿Qué es la UDYCO y por qué es clave en la lucha contra el menudeo?
La Unidad de Droga y Crimen Organizado (UDYCO) de la comisaría de Álvaro Cunqueiro es el brazo armado de la Policía Nacional contra el trapicheo en Vigo. Sus investigaciones, muchas de ellas silenciosas y prolongadas, han derivado en operativos constantes en los últimos meses. Esta última red es solo un ejemplo de un problema estructural que exige más recursos y una respuesta social que vaya más allá de la vía policial.
Preguntas frecuentes sobre la operación contra los narcopisos en Vigo
¿Cuántas personas fueron detenidas en esta operación?
Ocho personas fueron detenidas en total. Dos en el piso de Travesía do Forno, dos en el de Couto Piñeiro y una en el de Martínez Garrido, además de otros tres arrestos vinculados a los tres domicilios registrados.
¿Qué drogas se incautaron?
En el piso de Martínez Garrido se incautaron 461 gramos de cocaína, 397 gramos de hachís y 63 gramos de marihuana. En el de Couto Piñeiro se hallaron 5.700 euros en efectivo. En el narcopiso de Travesía do Forno también se vendía heroína y cocaína en roca.
¿Quién era el presunto cabecilla de la red?
Daniel B.F., un joven de 31 años de origen portugués, residente en el piso de Martínez Garrido. El juez de guardia decretó su ingreso en prisión provisional. La policía lo identifica como el encargado del suministro de droga y de la recaudación de beneficios.