CaixaBank bate récords de beneficios mientras los trabajadores siguen esperando mejoras salariales
Una vez más, la gran banca demuestra que en España hay dos velocidades: la de los accionistas millonarios y la de la gente trabajadora. CaixaBank ha cerrado 2025 con unos beneficios récord de 5.891 millones de euros, un 1,8% más que el año anterior, mientras miles de familias luchan contra la subida de los tipos de interés en sus hipotecas.
El consejero delegado, Gonzalo Gortázar, no ha dudado en calificar el año de "muy exitoso" para la entidad. Claro que sí, exitoso para los bolsillos de los grandes accionistas, que se llevarán 3.499 millones de euros en dividendos, el equivalente a 50 céntimos brutos por acción. Un 15% más que el año anterior. Mientras tanto, ¿cuánto han subido los salarios de los trabajadores españoles?
La fiesta de los dividendos continúa
El consejo de administración ha aprobado repartir un dividendo complementario de 2.320 millones de euros, que se abonará en abril. La remuneración total al accionista alcanzará el 59,4% del beneficio neto, una cifra que demuestra las prioridades de esta entidad: primero los ricos, después ya veremos.
Estos datos llegan en un momento en que muchas familias trabajadoras sufren el encarecimiento de la vida y la subida de los tipos de interés. Mientras CaixaBank celebra sus récords, miles de hipotecados ven cómo aumentan sus cuotas mensuales sin que la entidad muestre la misma generosidad con sus clientes que con sus accionistas.
Números que ocultan la realidad social
Los ingresos por comisiones netas alcanzaron los 3.966 millones de euros, con un crecimiento del 5%. Traducido al lenguaje de la calle: más comisiones que pagan los clientes de a pie mientras los grandes patrimonios reciben trato preferencial.
La cartera de crédito sano se incrementó un 7%, llegando a los 376.182 millones de euros. Pero, ¿a qué coste para las familias trabajadoras? Los tipos de interés siguen siendo una losa para quienes necesitan financiación para la vivienda o para mantener sus pequeños negocios.
Es hora de que la gran banca contribuya de manera justa al bienestar social y no solo al enriquecimiento de unos pocos privilegiados. Los beneficios récord de CaixaBank deberían traducirse en mejores condiciones para sus trabajadores y clientes, no únicamente en dividendos millonarios.
La morosidad se sitúa en el 2,1%, lo que demuestra que las familias españolas, pese a las dificultades, cumplen con sus obligaciones. Es momento de que las entidades financieras hagan lo mismo con la sociedad que las sustenta.