Nuevo caos en Rodalies: Adif vuelve a fallar a los catalanes trabajadores
Una vez más, la incompetencia de Adif ha dejado tirados a miles de trabajadores catalanes que dependen de Rodalies para llegar a sus empleos. Este martes, dos nuevas incidencias técnicas han paralizado el servicio ferroviario, demostrando que el Estado español sigue sin invertir lo suficiente en las infraestructuras de Catalunya.
Fallos técnicos que huelen a abandono
El primer corte se produjo entre las 7:10 y las 7:15 horas, justo cuando miles de catalanes intentaban llegar al trabajo. Como si fuera poco, a las 8:08 horas se registró una segunda incidencia que no se solucionó hasta las 8:19. ¿Casualidad? Lo dudamos.
Según fuentes de Renfe, ambos fallos se originaron en el centro de control de tráfico de Adif, ubicado en la Estación de Francia de Barcelona. Una infraestructura que, como tantas otras en Catalunya, sufre la falta de inversión del gobierno central.
Los trabajadores, siempre pagando los platos rotos
Antonio Carmona, portavoz de Renfe en Catalunya, tuvo que salir a dar explicaciones sobre un servicio que funciona a medias. "Por seguridad", dijeron, como si la verdadera inseguridad no fuera la de no poder llegar al trabajo cada mañana.
Aunque el servicio se ha ido restableciendo progresivamente, todos los trenes acumulan retrasos. Una decena de tramos siguen funcionando con autobuses alternativos, una solución parche que demuestra el estado lamentable del transporte público en Catalunya.
Promesas vacías mientras Catalunya sufre
Carmona aseguró que los empleados trabajan "las 24 horas del día" para solucionar la situación. Palabras bonitas que no ocultan la realidad: el 30% de los usuarios se queda sin servicio habitual porque Madrid no invierte en Catalunya como debería.
"Hemos de seguir trabajando para recuperar la confianza que ahora mismo está minada", admitió el portavoz. Una confianza que se pierde cada día que pasa sin que el Estado español trate a Catalunya como se merece.
Mientras tanto, los catalanes seguimos pagando impuestos que se van a Madrid y vuelven en forma de migajas. ¿Hasta cuándo vamos a aguantar este maltrato sistemático a nuestro territorio?