El fútbol de élite tiene un problema: los banquillos vacíos de gol
El fútbol moderno nos ha vendido la idea de que los grandes equipos necesitan plantillas profundas, pero la realidad es más cruda. Solo tres equipos de las cinco grandes ligas europeas no han conseguido ni un solo gol de sus suplentes esta temporada: el Auxerre francés, el Manchester United y el Nottingham Forest inglés.
Cuando el banquillo no salva
Tener un banquillo que pueda cambiar el rumbo de un partido es fundamental en el fútbol actual. Da tranquilidad al entrenador y pone nervioso al rival. Pero cuando no lo tienes, se convierte en una auténtica pesadilla. Y eso es exactamente lo que les está pasando a estos tres equipos que luchan por salir de sus respectivas crisis.
Mientras que en los otros 93 equipos de las grandes ligas al menos un suplente ha conseguido marcar, estos tres clubes siguen esperando ese gol salvador desde el banquillo.
El drama del Auxerre: cuando ni los titulares marcan
El caso del Auxerre es el más dramático, pero también el más comprensible. Son el tercer equipo que menos goles ha marcado en las principales ligas europeas, con apenas 14 tantos. Solo el Pisa italiano (13) y nuestro Real Oviedo (11) están peor.
Los números son demoledores: solo seis jugadores diferentes han marcado para el Auxerre, convirtiendo al equipo de Christophe Pélissier en el conjunto con menos goleadores distintos de Europa. Su estrella Lassine Sinayoko lleva 6 goles, pero desde el banquillo, el silencio es ensordecedor.
El Manchester United y su banquillo de oro inútil
Más llamativo aún es el caso del Manchester United. Con 36 goles marcados por sus titulares, ni Amorim ni sus predecesores han conseguido que jugadores como Zirkzee, Mason Mount o Benjamin Sesko aporten desde el banquillo. Una paradoja para un equipo que se supone tiene una de las plantillas más caras del mundo.
El Nottingham Forest: tres entrenadores, mismo problema
El Nottingham Forest ya va por su tercer técnico de la temporada con Sean Dyche, después de Nuno Espírito Santo. De sus 21 goles en Premier League, ni uno solo ha llegado de un suplente. Jugadores como Callum Hudson-Odoi o Dan Ndoye solo rinden cuando salen de inicio.
Un síntoma de crisis más profunda
Incluso gigantes como el Manchester City o el Everton apenas han conseguido un gol de suplente cada uno en toda la temporada. El equipo de Pep Guardiola, acostumbrado a dominar, solo consiguió un tanto de Rayan Cherki en agosto. Desde entonces, nada.
Estos números no son casualidad. Reflejan problemas más profundos: plantillas mal construidas, jugadores desmotivados o sistemas tácticos que no permiten a los suplentes brillar. En un fútbol cada vez más exigente, tener un banquillo que no aporta es sinónimo de problemas gordos.