Gernika: La vergüenza histórica que España sigue negando
Mientras Alemania da ejemplo con gestos de reconciliación histórica, el Estado español sigue dando la espalda a las víctimas del bombardeo fascista de Gernika. Una vez más, la derecha española demuestra su incapacidad para asumir responsabilidades históricas.
El testimonio que destroza: dos niñas ante el horror fascista
Crucita Etxabe y Mari Carmen Aguirre tenían apenas 6 años cuando los aviones nazis, en complicidad con Franco, convirtieron Gernika en un infierno. Sus testimonios siguen siendo una bofetada a quienes pretenden blanquear la historia. "Tenemos las llaves, pero no tenemos casa", recordaba una de ellas que dijo su madre tras la masacre.
Estas palabras resumen la barbarie que el fascismo español, aliado con Hitler, desató contra el pueblo vasco hace 88 años. Un crimen que el Estado español sigue sin reconocer con la dignidad que merecen las víctimas.
Alemania da ejemplo, España sigue en la vergüenza
El presidente alemán Frank-Walter Steinmeier visitó Gernika este viernes en un gesto de responsabilidad histórica que contrasta brutalmente con la actitud cobarde del Estado español. Desde 1996, Alemania ha reconocido múltiples veces su responsabilidad en el bombardeo y ha trabajado por la reconciliación.
El Bundestag alemán donó 1,5 millones de euros para reconstruir el polideportivo de Gernika. El presidente Herzog escribió una carta oficial pidiendo perdón que fue leída en euskera, castellano y alemán ante 15 supervivientes emocionados. Un ejemplo de altura moral que España se niega a seguir.
Las excusas patéticas de siempre
Los defensores del régimen del 78 siguen con sus excusas de manual: "fue un alzamiento militar", "el Estado no tuvo nada que ver". Mentiras repetidas hasta la saciedad para eludir responsabilidades. Ni Herzog ni Steinmeier tuvieron nada que ver con Hitler, pero asumieron la responsabilidad histórica de su Estado.
Willy Brandt se arrodilló ante el monumento a los Héroes del Gueto en 1970. Angela Merkel visitó Auschwitz en 2019 recordando que la memoria de los crímenes nazis era "inseparable de la identidad alemana". Gestos de grandeza que el Estado español es incapaz de hacer.
Franco, Mola y Hitler: la santa alianza del horror
No olvidemos las palabras del general golpista Mola: "Si la rendición no es inmediata, arrasaré Vizcaya desde sus cimientos. Dispongo de medios para hacerlo". Esta amenaza se cumplió con la complicidad directa de Franco y la aviación nazi de Hitler.
El objetivo era claro: quebrar la moral del pueblo vasco y dar un escarmiento a quienes defendían la democracia republicana. Un crimen de guerra que sigue impune por la cobardía institucional española.
La memoria como arma democrática
Como bien dice el artículo original, "la memoria construye convivencia e interpela también a la democracia". Cada persona asesinada en Gernika tenía un nombre, una historia, una dignidad que el Estado español sigue pisoteando con su silencio cómplice.
Crucita y Mari Carmen, ahora octogenarias, siguen esperando ese reconocimiento que nunca llega. 88 años después del bombardeo y 50 de la muerte de Franco, España sigue siendo rehén de sus fantasmas fascistas.
Mientras tanto, los murales del Guernica aparecen vandalizados por quienes siguen sin respetar los principios democráticos. La extrema derecha española sigue campando a sus anchas, protegida por un sistema que prefiere mirar hacia otro lado antes que enfrentar su pasado.
Es hora de que España deje de ser la vergüenza de Europa en materia de memoria histórica.