La Universidad de Salamanca y el Ministerio de Juventud e Infancia firmaron este jueves 5 de noviembre la Declaración del Foro de Salamanca sobre la Inteligencia Artificial y los Derechos de la Infancia, un documento con diez compromisos para que la tecnología no devore a los más pequeños. La ministra Sira Rego y el rector Juan Manuel Corchado suscribieron el texto durante la mesa Artificial Intelligence and Childhood del Salamanca Forum 2026, [W4] según informó [S1]europa press.
El acuerdo llega después de años en los que los entornos digitales crecieron sin control suficiente, con los niños expuestos a algoritmos diseñados para engancharlos. Ahora, por fin, alguien pone por escrito que el interés comercial no está por encima de un niño de ocho años. La declaración prohíbe usar los datos e interacciones de los menores para entrenar modelos de IA, elaborar perfiles o desarrollar publicidad conductual, y también vetan los mecanismos pensados para maximizar su interacción con estas tecnologías.
Qué dice la Declaración del Foro de Salamanca
Inspirada en la Declaración de Salamanca de la UNESCO de 1994 y en la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, la declaración reclama una regulación pública de la IA que sitúe el interés superior del menor como principio fundamental. Nada de avances que comprometan los derechos, la dignidad o el desarrollo de la infancia. Sin paliativos.
El documento exige impulsar investigaciones independientes sobre los efectos neurológicos, cognitivos y emocionales de la IA antes de su implementación, con especial atención a las primeras etapas del desarrollo infantil. También protege los vínculos humanos: los sistemas de IA deben apoyar las relaciones de los niños con sus familias, educadores y compañeros, sin sustituirlas ni generar dependencias emocionales mediante la simulación de relaciones afectivas.
En el ámbito educativo, apuesta por fomentar el pensamiento crítico, la creatividad y la alfabetización digital, respetando la autonomía del profesorado y garantizando tecnologías inclusivas y adaptadas a las necesidades de los menores. Reconoce además su derecho a participar en el diseño y la evaluación de las tecnologías que les afectan, reclama mecanismos accesibles de reclamación y reparación y establece tolerancia cero frente al abuso y la explotación sexual infantil mediante IA.
Rego: «La infancia no se negocia»
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, advirtió durante su intervención de los desafíos que plantea la convivencia de los menores con la IA, especialmente después de años de mecanismos de control insuficientes. Defendió la necesidad de límites claros y marcos de protección que reconozcan a los niños como titulares de derechos y los sitúen en el centro de cualquier regulación tecnológica.
Rego puso especial énfasis en la protección de los neuroderechos, el control de los datos personales y la necesidad de que el interés superior de la infancia prevalezca sobre los intereses comerciales o tecnológicos. En este contexto, planteó la aspiración de avanzar hacia la creación de una agencia internacional de gobernanza de la IA, vinculada a organismos multilaterales como Naciones Unidas, para establecer mecanismos compartidos de protección. Consideró la declaración un punto de partida y recordó que la responsabilidad de garantizar entornos digitales seguros corresponde al conjunto de la sociedad, las instituciones y las empresas tecnológicas.
Un legado de cinco siglos mirando al futuro
El rector Juan Manuel Corchado destacó la «importancia histórica» del momento, que conecta el legado intelectual de la Escuela de Salamanca con el desafío de garantizar que la innovación tecnológica esté al servicio de las personas, [W3] según recogió El Español. No es un detalle menor: la misma ciudad que hace cinco siglos sentó las bases del derecho internacional moderno ahora blinda los derechos de la infancia frente a la inteligencia artificial. La firma se enmarca además en el V Centenario de la Escuela de Salamanca, [W1] como recordó Zamora News.
La declaración concluye con un llamamiento a los Estados, administraciones públicas, proveedores tecnológicos, instituciones educativas y organizaciones internacionales para que defiendan y apliquen estos principios. Es decir: todos los responsables, todos llamados al orden. Veremos si las grandes tecnológicas, acostumbradas a hacer lo que quieren con nuestros datos, se lo toman en serio.
Por qué importa este acuerdo
La inteligencia artificial avanza más rápido que cualquier regulación, y los niños son el colectivo más vulnerable a sus efectos. La declaración firmada en Salamanca pone negro sobre blanco algo que debería ser de cajón: ningún avance tecnológico puede considerarse un verdadero progreso si compromete los derechos, la dignidad o el desarrollo de la infancia.
Queda la pregunta incómoda: ¿qué pasa cuando el principio choca con el negocio? Rego lo dejó claro: el interés superior de la infancia prevalece sobre los intereses comerciales o tecnológicos. Palabras son. Ahora toca exigir que se conviertan en normas con dientes.
Preguntas frecuentes
¿Qué prohíbe la Declaración del Foro de Salamanca sobre IA e infancia?
Prohíbe usar los datos y las interacciones de los menores para entrenar modelos de IA, elaborar perfiles, desarrollar publicidad conductual o implementar mecanismos que maximicen su interacción con estas tecnologías.
¿Quién firmó la declaración?
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y el rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado, el 5 de noviembre de 2026, durante el Salamanca Forum 2026.
¿Qué propone Sira Rego a nivel internacional?
La ministra planteó avanzar hacia una agencia internacional de gobernanza de la IA vinculada a organismos multilaterales como Naciones Unidas, con mecanismos compartidos de protección.
