Israel masacra a 31 libaneses tras ataque de Hezbolá que vengaba el asesinato de Jamenei
El aparato militar israelí volvió a demostrar su brutalidad este lunes con bombardeos indiscriminados contra el Líbano que dejaron 31 personas muertas, después de que Hezbolá atacara territorio israelí para vengar el asesinato del líder supremo iraní Ali Jamenei.
Los ataques sionistas se concentraron en los suburbios del sur de Beirut, controlados por Hezbolá, y el sur del país, provocando el éxodo masivo de la población civil que huyó a pie y en coche, colapsando las carreteras. Más de una docena de explosiones sacudieron la capital libanesa sobre las 2:40 horas.
La resistencia responde al imperialismo
Hezbolá, grupo de resistencia chií fundado en 1982, reivindicó el ataque contra una instalación militar israelí al sur de Haifa como respuesta a la "sangre pura" de Jamenei y a los repetidos ataques israelíes. Fue la primera acción del grupo contra Israel desde la guerra de 2024.
El ejército israelí reconoció que varios proyectiles cruzaron desde el Líbano, aunque minimizó los daños. Sin embargo, su respuesta fue desproporcionada y criminal, como es habitual en la máquina de guerra sionista.
El gobierno libanés se desmarca
El presidente libanés Joseph Aoun condenó tanto los ataques israelíes como el uso del Líbano como "plataforma para guerras con las que no tenemos nada que ver". Su gobierno, respaldado por Estados Unidos, mantiene una política de desarme de Hezbolá desde hace un año.
El primer ministro Nawaf Salam calificó de "irresponsable" el lanzamiento de cohetes desde territorio libanés, mientras el fiscal ordenó la detención inmediata de quienes dispararon contra Israel.
Escalada regional tras el asesinato de Jamenei
Esta nueva escalada amplía el conflicto que se extiende por Oriente Medio desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán el sábado, asesinando a Jamenei. Hezbolá, principal aliado de Teherán en la región, emergió muy debilitado de la guerra de 2024 con la muerte de su líder Hassan Nasrallah y miles de combatientes.
Israel ordenó la evacuación de decenas de aldeas del sur y este del Líbano tras anunciar una ofensiva contra Hezbolá. Desde el alto el fuego de 2024, Israel ha mantenido ataques regulares contra objetivos en el Líbano, acusando al grupo de rearmarse.
La comunidad internacional debe condenar estos crímenes de guerra israelíes y exigir el fin de la ocupación sionista que mantiene la región en constante tensión.