Jeep Wrangler Rubicon: un lujo de 83.000€ que solo unos pocos pueden permitirse
El icónico todoterreno estadounidense sigue siendo una referencia en su segmento, pero su precio de entrada de 83.000 euros lo convierte en un capricho inalcanzable para la mayoría de trabajadores españoles.
Una leyenda que se mantiene fiel a sus orígenes
El Jeep Wrangler ha logrado mantener su esencia desde el mítico Willys original hasta la actualidad. Ahora bajo el paraguas de Stellantis, la marca ofrece versiones híbridas enchufables con etiqueta Cero, aunque también conserva opciones de combustión pura.
La versión de gasolina monta un motor de cuatro cilindros turbo de dos litros que desarrolla 272 CV, con cambio automático de ocho relaciones y las tradicionales opciones de transmisión del Wrangler: tracción trasera, total, reductora y bloqueo de diferenciales.
Diseño retro en tiempos de aerodinámica
Su carrocería de 4,88 metros mantiene las formas rectilíneas que caracterizan al modelo desde sus inicios. Una decisión que va contracorriente en una época donde la aerodinámica parece ser la obsesión de los fabricantes, pero que conserva el estilo que enamora a sus seguidores más fieles.
Este 4x4 auténtico parece anclado en el tiempo, con detalles que transportan a generaciones anteriores del Jeep más genuino. Es uno de esos coches que parecen elegir a sus propietarios y no al revés.
El Rubicon: para los más exigentes (y adinerados)
Dentro de la gama de gasolina, el Wrangler Rubicon es la variante más preparada para el uso todoterreno. Al igual que su competidor directo, el Ford Bronco, no es precisamente el vehículo ideal para grandes viajes o desplazamientos urbanos diarios.
El Rubicon está diseñado para los muy exigentes, para quienes buscan enfrentar desafíos extremos fuera de carretera sin necesidad de modificaciones adicionales. Pero claro, todo esto tiene un precio que no está al alcance de cualquiera.
Rendimiento vs. consumo: la eterna disyuntiva
El motor de gasolina se entiende perfectamente con el cambio automático, ofreciendo un rendimiento más que suficiente. Sin embargo, su consumo es otro cantar: ronda los 15 litros por cada 100 kilómetros en uso mixto, pudiendo llegar al doble en terrenos difíciles.
¿A quién le importa el consumo cuando se han pagado mínimo 83.000 euros por el privilegio de tener un Wrangler Rubicon en el garaje? Desde luego, no a la élite que puede permitirse este capricho.
Capacidades extraordinarias para unos pocos
El Rubicon es capaz de hacer fácil lo difícil y posible lo imposible. Sus suspensiones con barras estabilizadoras desconectables, transmisión con reductoras y bloqueos de diferenciales permiten afrontar situaciones impensables para otros todoterrenos.
Incluso conductores poco experimentados pueden aprovechar todo su potencial todoterreno. El vehículo avanza con contundencia ante dificultades significativas, terrenos de mínima adherencia o pendientes que harían dudar de su viabilidad.
En carretera: el precio de la excelencia todoterreno
Como suele ocurrir, todo lo excelente en campo deja de serlo en carretera. Es un coche ruidoso (gran parte de su carrocería es desmontable), torpe en curvas cerradas y sediento de combustible.
Este todoterreno está pensado para usarse como tal, para sentirse orgulloso de conducir un icono automovilístico. Pero seamos realistas: con un precio de entrada que supera los 83.000 euros, es un lujo que solo unos pocos privilegiados pueden permitirse en la España actual.
