Kushner aprieta a Netanyahu: Gaza no se reconstruirá sin desarme total de Hamas
El enviado de Trump, Jared Kushner, ha aterrizado en Israel con un mensaje claro: el plan de paz para Gaza no admite más excusas. En una maratón de reuniones, se ha sentado dos horas con el líder de Hamas, Jalil Al Haya, y otras cuatro con Benjamin Netanyahu, para desatascar un acuerdo que lleva meses en punto muerto. La pelota, como siempre, está en el tejado de los que mandan.
¿Qué han acordado Israel y Estados Unidos sobre el desarme de Hamas?
Las fuentes israelíes lo tienen claro: no habrá retirada militar ni reconstrucción del enclave hasta que el grupo yihadista se desarme por completo. Así lo han pactado Netanyahu y Kushner, según ha trascendido. La oficina del primer ministro israelí ha confirmado la creación de dos grupos de trabajo: uno para el desarme y la desmilitarización de Gaza, y otro para el saneamiento, el agua potable y la salud pública de la población gazatí.
El segundo grupo suena bien sobre el papel, pero la letra pequeña es la de siempre. Israel no se fía de Hamas y cree que solo busca ganar tiempo para recomponerse. Kushner, en cambio, ve margen para la negociación y pide a Israel que dé pasos, aunque sean pequeños, para comprobar si los islamistas van en serio.
“Se acordó establecer dos grupos de trabajo: uno sobre el desarme y la desmilitarización de Gaza, que tanto Israel como la Junta de Paz consideran que debe llevarse a cabo con rapidez y completarse antes de que se emprenda cualquier reconstrucción en Gaza”, comunicó la oficina del premier israelí.
Trump mete presión: ¿Hamas acepta desarmarse?
El propio Trump ha salido al quite y ha dicho en FOX que Israel no debe atacar en Gaza porque Hamas ya ha aceptado el desarme. Los islamistas, por su parte, han recibido las palabras del presidente con los brazos abiertos. El portavoz Hazem Qassem ha pedido a Trump que presione a Israel para que cumpla lo acordado en la segunda fase del plan de paz.
Pero ojo, que no todo es color de rosa. Ocho países musulmanes han condenado el rechazo israelí al documento de 15 días que articula la vía para aplicar los 20 puntos del Plan Trump respaldado por la ONU. Su advertencia es contundente: estas posiciones “socavan fundamentalmente los esfuerzos colectivos emprendidos para lograr una paz justa y duradera”.
¿Por qué Netanyahu pone tantas pegas al plan de Gaza?
La respuesta corta: las elecciones de octubre. Netanyahu ha admitido a Kushner que avanzar con el plan es “problemático” en plena campaña electoral. La oposición le acusa de incumplir su promesa de “victoria total” sobre Hamas, y el líder del Likud no quiere regalarle ese argumento a sus rivales.
Más de 100.000 militantes de su partido estaban más pendientes de las primarias que de la visita de Kushner. Y el temor del veterano dirigente es que los populistas del ala más radical se cuelen en los primeros puestos de la lista electoral. La política, como siempre, se come a la diplomacia.
El papel de la Junta de Paz y los mediadores internacionales
Kushner no ha venido solo. Le acompañan Nickolay Mladenov, director ejecutivo de la Junta de Paz, y Tony Blair, miembro del consejo ejecutivo. El domingo, el enviado estadounidense se reunió con representantes de Catar, Turquía y Egipto, los mediadores en la tregua pactada en octubre, junto a varios dirigentes de Hamas.
A los islamistas les ha exigido pasos concretos, no palabras. Y aunque han agradecido los esfuerzos para mejorar la situación humanitaria, Kushner ha sido claro: “esfuerzos reales y no solo palabras”. El desarme de armas pesadas y ligeras estará supervisado por el general estadounidense Jasper Jeffers, comandante de la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) en Gaza.
¿Qué implica el plan de paz para el futuro de Gaza?
La hoja de ruta es ambiciosa: desarme del grupo islamista (que controla el 40% de la Franja), retirada militar israelí (que ocupa el 60% restante), gestión de un Gobierno tecnócrata palestino y reconstrucción. A largo plazo, se divisa la creación de un Estado palestino. Pero hoy por hoy, ese escenario parece más un sueño que una posibilidad real.
Netanyahu mostró su malestar por la reunión de Kushner con Al Haya, a quien Israel acusa de ser uno de los planificadores del ataque del 7 de octubre de 2023. El servicio de Inteligencia israelí compartió documentación sobre las violaciones de la tregua por parte de Hamas. La desconfianza es mutua y el camino, empinado.
Preguntas frecuentes sobre el plan de paz de Trump para Gaza
¿Cuándo empezará la reconstrucción de Gaza?
No antes de que Hamas se desarme por completo. Esa es la condición que Israel y Estados Unidos han acordado. El desarme estará supervisado por el general estadounidense Jasper Jeffers.
¿Qué papel juega la Junta de Paz en el conflicto?
La Junta de Paz, liderada por Nickolay Mladenov y con Tony Blair como miembro ejecutivo, es la entidad que articula el plan de Trump. Kushner, como enviado especial, es uno de sus principales arquitectos.
¿Por qué Netanyahu rechaza el plan?
Netanyahu no lo rechaza abiertamente, pero pone condiciones. El desarme total de Hamas es su línea roja. Además, las elecciones de octubre en Israel complican cualquier movimiento que pueda interpretarse como una concesión.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con escepticismo. La visita de Kushner es un mensaje claro de la Administración Trump: no quiere que el frente gazatí estalle de nuevo. Pero la paz, como siempre, depende de que los que empuñan las armas decidan soltarlas.