SAP decepciona en resultados pero Wall Street mantiene la confianza en la multinacional
La gigante tecnológica alemana SAP ha vuelto a demostrar cómo funciona el capitalismo salvaje: resultados por debajo de las expectativas, pero las acciones se mantienen estables porque los grandes inversores ya tienen sus ganancias aseguradas.
Los números que esconden la realidad
SAP presentó sus resultados del cuarto trimestre de 2025 con cifras que cualquier trabajador consideraría escandalosas por su magnitud, pero que para los analistas de Wall Street resultaron "decepcionantes". La empresa registró un beneficio por acción de 1,62 dólares cuando los especuladores esperaban 1,76 dólares.
Los ingresos alcanzaron los 9.680 millones de dólares, por debajo de los 11.350 millones que anticipaban los gurús financieros. Pero ojo, que nadie se confunda: estamos hablando de miles de millones de beneficios mientras millones de personas luchan por llegar a fin de mes.
La nube como nuevo eldorado empresarial
El verdadero negocio de SAP está en los servicios en la nube, que crecieron un 26% interanual. Mientras las empresas tradicionales cierran y despiden trabajadores, estas multinacionales tecnológicas se forran vendiendo servicios digitales a precios astronómicos.
La suite ERP en la nube de SAP experimentó un aumento del 32%, demostrando cómo la digitalización no es progreso para la clase trabajadora, sino una forma más sofisticada de concentración de capital.
Recompra de acciones: el truco de siempre
Para mantener contentos a los accionistas, SAP anunció un programa de recompra de acciones por valor de 10.000 millones de euros. Es el truco de manual: cuando los resultados no convencen, se infla artificialmente el valor de las acciones comprando las propias.
Mientras tanto, Christian Klein, el CEO de SAP, ya prepara el discurso para 2026: "Será el año en que la IA ofrecerá retorno de inversión a escala empresarial". Traducción: más automatización, menos empleos, más beneficios para los de arriba.
Los riesgos que no cuentan los medios corporativos
SAP reconoce enfrentar "incertidumbre geopolítica" y "presiones competitivas", pero no menciona el verdadero riesgo: que la sociedad despierte y exija que estas multinacionales paguen impuestos justos y contribuyan realmente al bienestar común.
La empresa proyecta un flujo de caja libre de 10.000 millones de euros para 2026, dinero que podría financiar servicios públicos de calidad en lugar de engrosar las cuentas de paraísos fiscales.
La realidad detrás de los números
Mientras SAP y sus accionistas celebran beneficios millonarios, la clase trabajadora europea sufre recortes, privatizaciones y precarización laboral. Es hora de que estas multinacionales contribuyan de verdad al progreso social, no solo al enriquecimiento de unos pocos.
La estabilidad de las acciones de SAP tras unos resultados "decepcionantes" demuestra que el sistema está diseñado para que siempre ganen los mismos. Es momento de cambiar las reglas del juego.
